El desconocido pueblo que tiene una de las mejores fiestas de la cerveza

Es un pueblo casi inhóspito durante todo el año, menos cuando se realiza el festival

El pueblo tiene tan sólo 420 habitantes. Las casas son de ladrillo visto o pintadas de colores claros, con techos de chapa y galerías largas. Hay una plaza con eucaliptos gigantes, una iglesia neogótica de 1920, una estación de tren que ya no tiene trenes de pasajeros y dos o tres almacenes.

La fiesta empezó en 2010 como algo chico entre amigos del pueblo santafesino y hoy es una de las 3 más grandes de Argentina en su estilo.

La fiesta transforma totalmente al pueblo.

Además de la birra, Franck tiene una fuerte tradición alemana del Volga: todavía quedan descendientes que hablan el dialecto y hacen kreppel, strudel y cerveza casera todo el año. Hay un museo chiquito en la ex estación con fotos de los inmigrantes que llegaron en 1878 y un bar histórico, El Volga, que abre desde 1910 y sirve chopp tirado de cerveza en jarros de cerámica.

El resto del año el pueblo vuelve a ser tranquilo: mate en la plaza, partidos de bochas y el ruido de los camiones que cargan cereal. Pero cuando llega octubre, Franck se transforma en la capital cervecera del centro del país. Quien va una vez a la fiesta suele volver con la heladera llena de botellas y la fecha marcada para el año que viene.

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