EI ministro de Seguridad de , Gianni Venier, se encontró con una realidad que asusta en el Instituto de Seguridad Pública: allí los aspirantes a policías recibían un certificado de tiro a pesar de no haber practicado nunca con un arma por la falta de balas.
Esta fue una de las sorpresas con las que se topó la nueva gestión al asumir en el Gobierno y lo peor de todo es que la situación se traslada a toda la Policía de Mendoza. El calificativo para describir el panorama que se vive fue contundente: está literalmente desmantelada. Y eso implica no tener móviles para patrullar las calles y prevenir el delito, que es lo que se necesita para combatir la inseguridad.
Quizás por ello, el gobernador ha puesto todo su empeño en mejorar la formación de los policías y en la compra de suministros de manera inmediata, sin tener que esperar los tiempos de un llamado a licitación. Para eso enviará un paquete de leyes que incluye la declaración de la emergencia en seguridad, adhiriendo a la medida ya tomada por el presidente Mauricio Macri. Eso le permitirá a Mendoza contar con recursos extras que dispondrá la Nación para luchar contra el narcotráfico y las redes de trata de personas.
La profesionalización de los policías mendocinos irá acompañada de cambios en la currícula del Instituto de Seguridad Pública, que implicarán mayores exigencias para los ingresantes. Requisitos relacionados no sólo con la práctica, sino también con la formación psicológica, un aspecto fundamental, ya que los uniformados están en contacto permanente con los ciudadanos. Nadie quiere volver a lamentar un hecho de gatillo fácil, como ha sucedido en esta provincia y en otras partes del país.
El endurecimiento de las exigencias para entrar a la Policía parece fácil de implementar. Lo que le preocupa al Gobierno es la profesionalización de los 6.500 auxiliares ya recibidos teniendo en cuenta que representan el 70% de la fuerza.
Quienes se capaciten deberán coordinar el trabajo con el estudio y quizás dejar de lado las horas de recargo. Esta es la parte difícil, pero los funcionarios están dispuestos a realizar un cambio rotundo para tener una policía con otro perfil.
Habrá que ver si la oposición está dispuesta a acompañar al Gobierno en estos cambios.
