Economia Miércoles, 4 de abril de 2018

Un doble factor positivo impulsa la actividad en la construcción

El balance realizado por el IERAL destaca que en el sector público hay más fondos para obras que el año pasado.

Este será un buen año en materia de construcción para Mendoza, porque se dará una combinación clave: buenas perspectivas tanto en el crecimiento de la obra pública como en la obra privada. En el primer caso, porque este año el Gobierno ha destinado un monto mayor que el del año pasado para iniciar obras. Y en el segundo, porque la continuidad de la oferta de crédito hipotecario garantiza que se sigan construyendo viviendas. Lo único que puede hacer tambalear este pronóstico es la inflación alta o una disparada del dólar, factores que inciden directamente en la conveniencia de endeudarse con los bancos.

Según las estimaciones proyectadas por el Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL) de la Fundación Mediterránea, en su último informe, este año habrá un crecimiento similar al del año pasado. En el segundo trimestre del año pasado según las cifras medidas por la DEIE (Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas), la construcción en Mendoza creció 8,7%, incluso por encima del promedio nacional, del 8,1%. Las perspectivas para este año son similares.

La construcción tiene de por sí, un peso muy importante en la economía provincial. Es una de las actividades más dinámicas en los periodos de auge. Además, es intensiva en mano de obra y constituye un indicador sobre el nivel de inversión en Mendoza.

En el sector público este año está previsto destinar una cantidad más importante que la del año pasado para obras, puesto que el 10% de los gastos de capital previstos en el Presupuesto Provincial 2018 serán para obras, un aumento importante respecto al 2017, cuando se destinó el 6,5% del total de erogaciones. Este año hay 72 obras públicas previstas. Entre ellas las que más se destacan son las grandes obras viales y en el sistema de salud.

Entre las primera sobresale la doble vía Mendoza-San Juan en la Ruta 40, y las obras sobre la ruta 7 y el Corredor Internacional.

En el sistema sanitario, está prevista la refuncionalización completa de los principales hospitales de Mendoza.

En el sector privado la dinámica de crecimiento está atada a los créditos hipotecarios. Según explica Gustavo Reyes, del IERAL, "lo ideal sería que la inflación esté más baja, para facilitar el pago de las cuotas, pero aun con la inflación que hoy hay los créditos UVA (unidades de valor adquisitivo) no tienen defunción".

También el presidente del Colegio de Corredores Públicos Inmobiliarios, Miguel Astorga, sostuvo que la actividad se mueve al ritmo de los créditos hipotecarios. "La demanda se mantiene en alza, los bancos tienen muchas carpetas y las demoras en el otorgamiento de los créditos van de los 90 a los 120 días".

Pese al auge de obra pública desde el IERAL advierten de que el Gobierno debería poner el acento en la selección de proyectos para optimizar al máximo el impacto social y económico de la obra pública en la reactivación.

Según Reyes, "es imprescindible que en todos los proyectos públicos se evalúe cuantitativamente su rentabilidad económica y social de forma tal de poder ranquearlos y elegir sólo aquellos de mayor impacto para la sociedad.

Esto permitiría claramente una mayor eficiencia en la asignación de los escasos recursos con que cuenta la provincia para las innumerables necesidades que tiene Mendoza como cualquier Estado. "Hay que evaluar el costo y el beneficio de cada obra y el impacto en la mano de obra", sostiene el especialista.

Para Reyes, "las urgencias económicas, sociales y de infraestructura que tiene Mendoza son, y siempre han sido, muy importantes. Como los recursos lamentablemente en todos los ámbitos resultan escasos para las múltiples necesidades, es muy importante que la asignación de los fondos resulte lo más eficiente posible ya que siempre al utilizar recursos para un determinado fin se dejan de realizar otras acciones".

Tanto en el ámbito empresarial como informalmente también en el familiar, la conveniencia de realizar la mayoría de los gastos importantes es siempre evaluada muy cuidadosamente y la decisión de realizar o no estas acciones se toman en función del beneficio esperado con relación a otros gastos o necesidades alternativas.

Lamentablemente desde hace muchas décadas la evaluación y cuantificación del impacto económico social de los proyectos públicos no se realiza o al menos no se la conoce públicamente.

Peso de la obra privada y estatal

El mayor peso en la actividad lo da la construcción privada, que aporta el 80% del PBG de la construcción, y generalmente es fuertemente pro-cíclica. Crece mucho en los periodos buenos y cae fuertemente en los malos. 2017 fue un año bueno, y es razonable que haya crecido a un ritmo superior al PBG de Mendoza.

A eso se ha sumado que el dólar se rezagó contra la inflación, generando mayor atractivo por ahorrar en "ladrillos", más el impulso de los préstamos destinados a la construcción (UVA).

Por otro lado está la obra pública, usualmente muy influenciada por los años electorales, y aunque este año no es de elecciones, se espera una actividad fuerte.

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