De la tensión y la volatilidad al alivio en el mismo día. La promesa de Donald Trump de exterminar a Irán hizo saltar el petróleo arriba de U$S111, pero el posterior anuncio de una tregua o alto el fuego con impacto lógico en el barril: el crudo Brent se desplomó rápidamente el 15% y eso le da aire a los surtidores de combustibles.
Tras una jornada de máxima tensión que llevó al petróleo Brent a pasar de U$S106 a más de U$S111, la cotización sufrió un drástico revés: la posibilidad de encarar negociaciones por 15 días entre ambos países en busca de un acuerdo hizo que sobre el final del martes el barril de referencia para Argentina se reposicionara cerca de los U$S92.
Al menos hasta fin de mes no solo cambia el escenario de la guerra, de la amenaza de muerte a la búsqueda de paz. En el plano energético, promete calma luego de la tempestad.
Eso impacta de manera directa en la economía argentina, que durante las últimas semanas operó bajo una fuerte presión inflacionaria por combustibles más caros. La distensión en el estrecho de Ormuz no solo aleja el fantasma de un crudo a U$S130, sino que otorga un margen de maniobra fundamental para la estrategia de precios del gobierno nacional.
Dos semanas seguras para el congelamiento de YPF
El impacto más inmediato se sentirá en la política de precios de YPF. A principios de abril la petrolera estatal había anunciado un ambicioso plan para mantener congelados sus precios por 45 días, una medida que parecía destinada al fracaso si el barril de petróleo se consolidaba arriba de los U$S110, o al menos la obligaba a revisarlos.
Con la caída actual hacia los U$S92, la viabilidad técnica y financiera de este compromiso se fortalece considerablemente. Es que el congelamiento de YPF se había anunciado con un barril de petróleo en torno a los U$S100.
Para las refinadoras locales, que enfrentaban un descalce entre el costo del crudo y el precio en el surtidor, la calma (provisoria por ahora) que se expande desde el polvorín que el último mes y medio ha sido Medio Oriente permite reducir la brecha de paridad de importación.
Al menos para lo que resta de abril se disipa el riesgo o necesidad de aplicar nuevos aumentos de emergencia en la nafta y el gasoil, que ya habían acumulado más del 20% desde el inicio de los ataques de EEUU e Israel a Irán a fines de febrero.
Impacto del petróleo en la inflación y la logística
La caída del petróleo es recibida con alivio en el Palacio de Hacienda. Un crudo estable por debajo de los tres dígitos es clave para el plan desinflacionario, ya que el combustible es el principal insumo logístico del país.
Al frenarse la escalada de la energía, se reduce la presión sobre el transporte de carga y, por ende, sobre el precio de los alimentos y productos industriales que llegan a las góndolas.
Sin embargo, los analistas advierten que la cautela sigue siendo la norma. Si bien el desplome de esta tarde fue histórico (el petróleo WTI Texas también cayó un 17% situándose cerca de los U$S90) la apertura de los mercados de este miércoles será definitoria.
El cumplimiento efectivo de la tregua y la reapertura total del flujo petrolero en Medio Oriente determinarán si Argentina puede consolidar este alivio en los surtidores o si deberá prepararse para una nueva ronda de volatilidad si el acuerdo diplomático llegara a tambalear.





