El 2018 fue un año complejo para la construcción. Tanto la obra pública, como los emprendimientos privados se vieron afectados por las altas tasas de financiación y por la estampida que pegó el dólar.
Fernando Porretta empresario del rubro, titular del grupo Ceosa y ex presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, filial Mendoza, remarcó que esos dos factores son los que complicaron todo el panorama: "El grave problema que tiene la industria de la construcción son las tasas de financiación altas. Esto provoca que el dinero se vaya a la parte financiera. Además complicó el brusco aumento del dólar. Si no hubiera sido por eso, estaríamos bien. Estos dos golpes cambiaron las reglas de la construcción en todo 2018. Esperemos que esto pueda cambiar", sostuvo el titular de unas de las empresas que más obras pública ha hecho en Mendoza.
El golpe final a los grandes proyectos que podían marcar la diferencia en cuanto a obras, -sobre todo en este año electoral- fue la caída del Programa de PPP (Participación Público Privada), una idea del Gobierno nacional para promover grandes inversiones privadas con el apoyo estatal.
Las condiciones adversas hicieron que el Gobierno anunciara formalmente a fines de diciembre, que el programa se suspendiera. Para Porretta es razonable que el plan se cayera. "Podría funcionar cuando las tasas están bajas, por eso es razonable que se baje el programa. Con el riesgo país tan alto, es inviable".
"Un proyecto que cuesta 1.000 termina costando 3.000 o 3.500. Entonces nadie quiere invertir. Es atinado a que se suspenda. Posiblemente en unos meses la situación cambie". El constructor sostuvo que hoy lo que se debería hacer es tratar de hacer un fondo con los bancos multilaterales que ofrecen tasas más bajas.
