Matriz energética

Por qué la energía solar pareciera no explotar en Mendoza: un mapa de las razones, el presente y el futuro

Si bien en los últimos siete años creció el 23% la cantidad de usuarios que usan paneles solares, la energía solar no mueve la aguja en materia de matriz energética en Mendoza

"No existe la energía solar sin la hidroeléctrica", dice Pablo Magistocchi, presidente de la Empresa Mendocina de Energía S.A. Esa afirmación encierra uno de los tantos motivos por los que la energía fotovoltaica no explota en Mendoza como sí lo hace en provincias como San Juan o Jujuy.

Otra de las razones clave es el potencial fotovoltaico propio de la geografía mendocina. Los sitios con mayores condiciones se localizan en el noroeste de la Provincia, en la montaña.

Pero es entonces cuando aparece un tercer motivo, y muy fuerte: la falta de infraestructura provincial. Para poder transportar la energía se necesitan líneas y para ello inversiones millonarias en dólares que no están ni cerca de producirse en Mendoza.

►TE PUEDE INTERESAR: IMPSA construirá un parque de energía solar en San Juan con fondos nacionales

A dónde apunta Mendoza en materia de matriz energética y por qué. El mapa actual y el que viene en materia de energías renovables es lo que intentaremos desandar en esta nota.

energia solar emesa nave cultural.jpg
El uso de paneles solares en edificios públicos colaboró en Mendoza a la producción de 150 megavatios nuevos en los últimos siete años.

El uso de paneles solares en edificios públicos colaboró en Mendoza a la producción de 150 megavatios nuevos en los últimos siete años.

La producción energética en Mendoza y el statu quo de la energía solar

Si observamos el mapa de producción de energía en Argentina nos encontramos con una estructura basada en hidrocarburos. El balance energético, según información que surge de la Nación en 2021, lo lideran por lejos el gas natural de pozo y el petróleo.

Sólo un 10% de la matriz energética es renovable y en ella, el peso más fuerte es el de la energía hidroeléctrica. La solar aparece recién por detrás de los aceites vegetales, la eólica, el bagazo (residuo de la fabricación del azúcar a partir de la caña), la leña (biomasa) y los alcoholes vegetales.

"La energía renovable es una moda que viene lenta en el mundo", dice una de las fuentes consultadas con conocimiento de causa.

En ese mapa, centrándonos sólo en Mendoza, el balance energético (fuente 2016) de recursos naturales nos da que la energía solar produce solo el 0,2% de lo que produce el petróleo.

►TE PUEDE INTERESAR: Carlos Tassaroli, el empresario que creó el parque solar más grande de Mendoza

"La historia de Mendoza en materia energética pasa por el petróleo y por la energía hidroeléctrica", explica a su vez Magistocchi a Diario UNO. Por recursos naturales y por rendimiento. ¿Es clave apuntar a la energía solar entonces? Sí, como uno de los desafíos hacia el futuro, pero quizás no es tan redituable como muchos creemos.

La hidroelectricidad es la fuente renovable más utilizada en Mendoza y, para Emesa, la lógica indica que sea allí a donde la Provincia debe apuntar. De ahí la necesidad de enfocarse en proyectos como El Baqueano, Uspallata y Cerro Negro, mientras siga embarullado Portezuelo del Viento.

Pero venimos lento. Sí. Muy. Es que en Mendoza, desde el dique Potrerillos, en 2003, no se volvieron a generar grandes obras para el desarrollo de fuentes de energía eléctrica. Recién de 2016 a esta parte se lograron inyectar 150 megavatios más con un crecimiento del 12% de potencia eléctrica instalada.

Eso se obtuvo gracias a los pequeños aprovechamientos hidroeléctricos, al corredor de gas virtual con GNL (gas natural licuado), paneles solares en edificios públicos y domicilios particulares y tres grandes parques solares: el Parque solar fotovoltaico PASIP (San Martín), con 4.000 paneles; el Parque solar de Energe en Santa Rosa, de 16 hectáreas y 20.000 paneles y el Parque solar Helios, también está ubicado en Santa Rosa, en un predio de 13 hectáreas con 11.500 paneles.

energia solar emesa pasic.jpg
El Parque solar fotovoltaico PASIP, ubicado en San Martín. En septiembre de 2019 se puso en marcha. Lo gestiona Emesa junto a la Cooperativa Eléctrica de Godoy Cruz.

El Parque solar fotovoltaico PASIP, ubicado en San Martín. En septiembre de 2019 se puso en marcha. Lo gestiona Emesa junto a la Cooperativa Eléctrica de Godoy Cruz.

Además de estos tres parques, Mendoza ya trabaja en su expansión con el desarrollo de otros tres: Aconcagua Energía Renovable S.A. busca abastecer sus propias operaciones petroleras con dos parques, uno en Luján de Cuyo y otro en Malargüe; y la empresa Methax, del Grupo Galileo, construirá el parque solar Anchoris, también en Luján de Cuyo.

Mientras que la Municipalidad de Godoy Cruz construye una granja solar para instalar 1.028 paneles solares y ya Cammesa adjudicó prioridad de despacho para el Parque Solar Fotovoltaico Los Molles, en Malargüe.

Las trabas con las que la producción de energía solar se encuentra en Mendoza

La energía proveniente de los rayos solares es inagotable y renovable, pero es a su vez una fuente intermitente que no ofrece continuidad para su aprovechamiento. Entonces, inevitablemente esa fuente energética debe ser complementada con otros medios.

Por naturaleza y geografía hay sitios con mayor potencial fotovoltaico. El mayor en Argentina se encuentra en Caucharí, en Jujuy, con un producción especifica de 2.956 kWh/kWp/yr. El proyecto cuenta con 1.180.000 paneles solares ubicados en la Puna jujeña a 4.020 metros sobre el nivel del mar.

Iglesia, Calingasta y Ullum son otros sitios en los que la radiación solar deja a San Juan en una posición óptima para el desarrollo de la energía solar y recién después de ellos, casi al mismo nivel encontramos Uspallata, San Jorge y El Yalguaraz en Mendoza.

energia solar emesa.jpg

¿Por qué entonces ninguno de los proyectos solares se ubica en esos sitios de mayor potencial? Por la falta de líneas de alta tensión necesarias para el transporte de la energía que se produzca.

En Mendoza contamos con tres líneas, una grande de conexión nacional de 500 kv; la de Distrocuyo de 220 kv y una tercera más pequeña de 132 kv. Ninguna de ellas atraviesa la alta montaña, que es en donde la radiación solar generaría el mayor rendimiento de un parque.

"Para ser competitivo en la materia tenés que irte a la montaña, y para eso necesitás línea de transporte eléctrico", dijeron.

¿Y por qué San Juan sí tiene líneas en altura? Porque allí se ubican los proyectos mineros. "Debería haber una línea en Uspallata, donde está la mina de oro y cobre San Jorge", una de los que no halló en Mendoza licencia social para ser habilitado. La inversión calculada para esa línea es de unos 180 millones de dólares, dinero que Emesa debería salir a buscar en el sistema financiero externo, lo cual a simple vista hoy por hoy parece inviable.

Tres de las fuentes consultadas por Diario UNO coinciden en que San Juan le pudo dar apertura a la energía solar como política de Estado (ya tiene 16 parques generando energía y están en vías de ello otros 5) gracias al impulso de la minería.

El modelo de acción sanjuanino para el desarrollo energético lo lleva a cabo el EPSE, la Energía Provincial Sociedad del Estado que nació en 2004. El Gobierno de San Juan invierte con fondos propios pero además creó un fondo de regalías mineras que tiene como objetivo hacer líneas de transporte de energía y subestaciones y fijó beneficios como el descuento de regalías a las mineras que inviertan en obras de infraestructura eléctrica.

Gracias a ese combo, además de los diques Ullum y Cuesta del Viento, desde 2009 la Provincia pudo sumar otros dos (Los Caracoles y Punta Negra), está ejecutando El Tambolar, y pudo desarrollar el tejido eléctrico que permite ahora la instalación de los parques solares en lugares de óptimo aprovechamiento energético.

"La infraestructura eléctrica es un punto flojo, no sólo en Mendoza, sino en el país", explica Sebastián Pérez, gerente general de Energe, a Diario UNO. Es que, a la falta de líneas de tensión se suma que las actuales (en Argentina) están saturadas.

"Los parque solares no funcionan aislados, funcionan sobre puntos de inyección. Y para eso, necesitás una autorización de vuelco a red", agrega. "Los grandes parques -como los tres en Mendoza o los que hay en San Juan- producen energía muy barata pero necesitan redes de transporte que están al límite en todo el país. Por eso se va a la energía solar distribuida", dice abriendo otro mundo.

"Hoy te sirven más 50 parques más chiquitos ubicados donde no sea necesario hacer el traslado de la energía", dice el empresario sobre la experiencia de la energía solar en la Provincia.

Hacia dónde va Mendoza en materia de energías renovables

En orden de prioridades, si sólo de energía renovables hablamos, hoy Mendoza tiene en la mira por una cuestión de recursos, por rendimiento y porque el agregado local es 100%, generar embalses multipropósitos.

La energía hidroeléctrica es la historia pero también el futuro de Mendoza, dicen quienes fueron consultados para esta nota.

Baqueano.jpg
El Baqueano es el proyecto de energía hidroeléctrica más avanzado. Se espera que se licite este año para poder comenzar las obras.

El Baqueano es el proyecto de energía hidroeléctrica más avanzado. Se espera que se licite este año para poder comenzar las obras.

Recién en un segundo plano, y lejos, aparecen los proyectos fotovoltaicos y eólicos y como un complemento la generación de biomasa, un tipo de energía renovable generada a partir de la combustión de materia orgánica.

Y si nos enfocamos puntualmente en energía solar, es la generación distribuida la que está en pleno crecimiento en Mendoza, como decía Pérez.

"Hoy te sirven más 50 parques más chiquitos ubicados donde no sea necesario hacer el traslado de la energía", agregaba el empresario sobre la experiencia de la energía solar en la Provincia.

El EPRE indicó esta semana que desde la puesta en marcha de la reglamentación del sistema de energía distribuida en 2015 a enero 2023, Mendoza sumó un total de 487 usuarios/generadores (322 usuarios residenciales y 165 usuarios comerciales e industriales), con una potencia total fotovoltaica solicitada para el periodo 2016/2022 de 8,1 MW.

La energía generada por estas instalaciones es equivalente al consumo de 4.590 hogares mendocinos, tomando como base el promedio de consumo de una vivienda tipo (15 KV).