El ministro de Economía de Mendoza, Martín Kerchner, criticó la implementación del impuesto al vino, aunque resaltó que este seguirá teniendo un diferencial con respecto a las otras bebidas.
"No estoy de acuerdo, lo he manifestado a nivel nacional, no se puede considerar al vino en las mismas categorías que otras bebidas, no tiene efectos negativos como la gaseosa", explicó el funcionario mendocino a Radio La Red Mendoza.
Según explicó Kerchner, los primeros borradores hablaban de un impuesto del 25 por ciento sobre todas las bebidas y ahora el vino tendría entre el 5 y el 10 por ciento y no el 17% que trascendió este martes.
Este impuesto, según señaló Kerchner, se paga una sola vez y se traslada al costo de los consumidores, aunque rechazó que el vino lo tenga que hacer.
"Se trata de un sector de 230 mil hectáreas, 5 mil puestos directos, estamos hablando de 900 bodegas y 16 mil productores, es una economía regional, no un producto alcohólico", manifestó y explicó que si bien el impuesto llegaría al 10 por ciento, la actividad se beneficiaría con un 4 por ciento por algunas reducciones, por lo que "el impacto negativo sería de 6 por ciento, mientras que otras bebidas que son competencia directa se fueron al 20 por ciento".
"El vino estaba alcanzado pero con una excepción del 0 y las otras bebidas al 8, ahora sube el vino pero el resto también. Se ha mantenido esa diferencia", adujo Kerchner y agregó que se va a intentar bajar el impuesto anunciado para el vino.



