Arranque "provisional"

Impacto para la vitivinicultura: el acuerdo Mercosur-Unión Europea entrará en vigencia el 1 de mayo

Bruselas confirmó la aplicación provisional del tratado con el Mercosur que une a 700 millones de personas. Elimina aranceles para el 90% del comercio bilateral

La Unión Europea confirmó que el acuerdo comercial con el Mercosur comenzará a aplicarse de manera provisional desde el 1 de mayo, en un paso clave tras más de dos décadas de negociaciones entre ambos bloques.

La medida permitirá avanzar en la reducción de aranceles y en la apertura de mercados entre ambas regiones, beneficiando sectores estratégicos: mientras Europa podrá exportar más productos industriales, el Mercosur ampliará sus ventas agrícolas, como carne, soja y azúcar.

Una parte del sector vitivinícola avizora un punto de inflexión para la industria, con impacto directo en Mendoza, que concentra más del 70% de la producción nacional.

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El malbec mendocino se destacó en la 41° edición del IWC, uno de los concursos de vino más rigurosos del mundo. Ahora, se abre una nueva ventana para los mercados internacionales. Imagen ilustrativa.

El malbec mendocino se destacó en la 41° edición del IWC, uno de los concursos de vino más rigurosos del mundo. Ahora, se abre una nueva ventana para los mercados internacionales. Imagen ilustrativa.

El tratado, que conecta a más de 700 millones de personas y cerca de una cuarta parte del PBI global, comenzará a regir para los países que completaron su ratificación, entre ellos Argentina, Brasil y Uruguay, mientras se espera la notificación final de Paraguay.

En Argentina, el presidente Javier Milei celebró el avance del acuerdo y lo consideró un paso clave para la inserción internacional del país, en línea con su política de apertura económica y fortalecimiento del comercio exterior.

Sin embargo, el inicio de la aplicación será parcial y está sujeto a revisión legal en Europa, donde persisten cuestionamientos de algunos países y sectores productivos, especialmente agrícolas, que advierten sobre posibles impactos en la competencia y en las regulaciones ambientales.

A pesar de esas tensiones, Bruselas decidió avanzar con la implementación provisoria para consolidar el vínculo comercial con Sudamérica y enviar una señal de apertura en un contexto global marcado por la incertidumbre económica y las disputas geopolíticas.

Los puntos clave del acuerdo Mercosur-Unión Europea

  • Fecha de inicio: 1 de mayo de 2026.
  • Alcance: eliminación gradual de aranceles para el 90% del comercio entre ambos bloques.
  • Sectores que prevén beneficios: el agro argentino (carne, granos y economías regionales como la vitivinicultura) espera una mejora inmediata en la competitividad, mientras que la industria europea busca facilitar la entrada de maquinaria y automóviles.
  • Sustentabilidad: el acuerdo incluye cláusulas estrictas sobre el cumplimiento del Acuerdo de París y normativas medioambientales, uno de los puntos que más dilataron la firma final.

Cómo impacta el acuerdo con el sector vitivinícola

La entrada en vigencia provisional del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea a partir del 1 de mayo de 2026 marca un punto de inflexión para la industria vitivinícola argentina, con impacto directo en Mendoza, que concentra más del 70% de la producción nacional.

Uno de los principales beneficios será la reducción progresiva de aranceles. Actualmente, los vinos argentinos pagan entre 9,9 y 13,1 euros por hectolitro para ingresar al mercado europeo. Con el acuerdo, los vinos fraccionados comenzarán a reducir esos costos desde el inicio de la implementación, con una rebaja estimada cercana al 20%, hasta una esperada eliminación total en un plazo de cinco años. El mismo esquema regirá para los vinos a granel, lo que permitirá mejorar la competitividad frente a países como Chile o Sudáfrica.

El entendimiento también contempla el reconocimiento de 96 indicaciones geográficas argentinas, una medida clave para proteger denominaciones de origen y reforzar la identidad de regiones vitivinícolas como Luján de Cuyo o el Valle de Uco en el mercado europeo.

Otro avance significativo es la habilitación del uso de expresiones tradicionales como “Reserva” y “Gran Reserva”, históricamente restringidas en Europa. Esto facilitará el posicionamiento comercial de los vinos argentinos de gama media y alta sin necesidad de modificar su etiquetado.

En paralelo, el acuerdo prevé la simplificación de los procesos técnicos de exportación. La UE reconocerá las prácticas enológicas avaladas por el Instituto Nacional de Vitivinicultura, lo que reducirá trámites, costos y tiempos para las bodegas.

Finalmente, el acceso ampliado al mercado europeo -uno de los principales importadores mundiales de vino- abre oportunidades no solo para incrementar el volumen exportado, sino también para mejorar el valor agregado de los productos, al llegar a consumidores con mayor poder adquisitivo y demanda de vinos premium.

En síntesis:

  • Reducción de aranceles
  • Mayor competitividad
  • Indicaciones geográficas protegidas
  • Uso de términos de calidad
  • Menos burocracia
  • Acceso a un mercado premium