Economia Domingo, 6 de mayo de 2018

"Hoy la Argentina es más competitiva a costa de la gente"

El economista y ex diputado Carlos Heller señaló que en la inflación del país el precio más atrasado es el del trabajo.

Crítico. El presidente del Banco Credicoop asemejó las actuales políticas económicas con las de Martínez de Hoz y Cavallo. Foto: Nicolás Bordón / Diario UNO. 

Lo creó a fines de los '70 y es hoy el presidente del banco Credicoop, pero si se analiza su discurso lejos está de la típica mirada de un banquero.

En el 2007 fundó el Partido Solidario y más tarde conformó una coalición kirchnerista y llegó a ser diputado nacional de ese sector del peronismo.

Hoy el economista Carlos Heller, nacido justamente el Día de la Lealtad (17 de octubre) hace 77 años, tiene la experiencia y las vivencias como para analizar, en esta visita a Mendoza, el rumbo de la economía desde las finanzas y los entretelones políticos.

-¿En este momento crucial de la economía argentina cuál es su percepción?, ¿esto era previsible?

-Esta política tiene rasgos similares a otras políticas que ya se hicieron en la Argentina en la época de Martínez de Hoz, o en la convertibilidad de Cavallo, con matices que tienen que ver con los escenarios internacionales. Los ejes y los fundamentos, en esos 3 grandes momentos se parecen. Entonces imaginarse que los finales o los resultados puedan ser diferentes es un error. Nosotros venimos diciendo que depender así del financiamiento externo te hace frágil a cualquier cambio que sucede en esos escenarios. Hay decisiones en las que no podemos influir que cambian los flujos de inversión. Pero además si eso viene acompañado de la percepción de los que te prestan, de que ya es riesgoso prestarte, la cosa se agrava.

—¿El Gobierno va a lograr bajar el déficit y cumplir con la meta del 15% de inflación?

—El problema no es si se van a cumplir, sino cuál sería el costo de cumplir. Al déficit hay que atacarlo mejorando los ingresos fiscales y no seguir recortando el gasto social. Es una contradicción que se rebajen los impuestos a los bienes personales, un impuesto definido a la riqueza, y se bajen los subsidios a los servicios públicos para achicar el déficit. Con la inflación es lo mismo: ¿vos como trabajadora preferís un país con inflación del 20% y mejoras de salarios del 25% o un país con inflación del 15% pero con mejora de salarios del 10%? El primero ¿verdad? Entonces la inflación es un valor relativo, es un mecanismo de modificación de precios relativos. Cuando hay inflación no todo sube igual. Hoy estamos en una etapa en la que el precio más atrasado es el precio del trabajo, y eso es buscado, no una falla. Ellos dicen "tenemos que ser más competitivos porque nuestros costos laborales son muy altos, por eso no vienen las inversiones". Y para bajarlo hay que lograr que el resto de los precios crezca más que el precio del trabajo. Si vos hoy combinás los aumentos de los precios, la devaluación y cómo se están manejando las paritarias, la Argentina es mucho más competitiva que el año pasado, a costa de la gente.

—¿Esta situación nos lleva al retorno de la economía social?

—Para volver a la economía social hacen falta gobernantes que crean en eso, y este no es el caso. Nosotros somos defensores de que una sociedad inclusiva se da con el desarrollo de la economía social, y de la pequeña y mediana empresa, porque son las que más empleo generan y de mejor manera distribuyen el ingreso. En cambio hoy 42 tipos tienen la riqueza equivalente a 3.700 millones de personas. Si no atacás eso no podés arrancar. Hace 3 años necesitabas un Boeing 737 para llevar los millonarios que equivalían a la mitad de la población mundial en la acumulación de la riqueza. Un par de años después entraban en un colectivo de dos pisos. Hoy son 42 y en 3 años van a entrar en una combi. Entonces ante ese proceso de concentración, si no lo regulás es indetenible. Eso cambia con un Estado que controla, que regula.

No cree en la oposición razonable

En el país -y Mendoza no es la excepción- el partido peronista como oposición muestra cada vez más fisuras y entre ellas aparecen las diferencias. Para Carlos Heller, parte del problema está en los distintos modelos de país que conviven puertas adentro del PJ y en eso que se hace llamar "oposición razonable".

"El problema de fondo no es del partido político, está en el proyecto de país de cada uno. Para mí eso que se llama oposición razonable es el comodín que tiene el Gobierno para lograr el apoyo legislativo y así concretar los proyectos que lleva adelante".

"Hoy veo gobernadores diciendo que el Poder Legislativo no se tiene que meter en la discusión de las tarifas, y enseguida tratan de darle un tono político y quieren que el Poder Ejecutivo asuma el costo de sus decisiones. Se disfrazan de oposición. Eso es como no meterse y dejar que hagan lo que quieran", criticó.

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