Entrevista

Tomás Lange, CEO de bodega Norton, sobre la crisis: "Pudimos estabilizar el barco y evitar que se hundiera"

Ante un concurso de acreedores de $45 mil millones, decidió un fuerte ajuste. Asegura que Norton "está viva". La apuesta para volver a crecer con nuevos proyectos

Desde hace 9 meses, su rol podría definirse como "piloto de tormenta". Es que con experiencia en varias multinacionales y mientras surfea el millonario concurso de acreedores de Bodega Norton, Tomás Lange, su CEO, habla y actúa como tal.

"Me encontré con una bodega en una situación compleja, con un nivel de deuda insostenible. Empezamos trabajando en distintas opciones y a fines de octubre terminamos por la del concurso preventivo de acreedores", reseña Lange en charla con Diario UNO.

A raíz del corte de crédito bancario, los cambios en lo cotidiano no se hicieron esperar. "Sin los bancos, el día a día se opera con el flujo de caja. Lo que entra, sale. Lo que no entra, no sale", añade.

Lange admite que "los primeros meses fueron dífíciles. Pero desde enero estabilizamos el barco, o al menos evitamos que se hunda. Podría decir que flota, y que empezamos a navegar en la dirección correcta".

vino bodega norton
Ante la necesidad de ajustar gastos y mejorar la eficiencia en medio de su crisis financiera, Norton empezó a discontinuar algunas líneas de sus vinos. Imagen ilustrativa.

Ante la necesidad de ajustar gastos y mejorar la eficiencia en medio de su crisis financiera, Norton empezó a discontinuar algunas líneas de sus vinos. Imagen ilustrativa.

Plan de ajuste: más eficiencia y menos gastos y marcas

Según el CEO de Norton, "se han hecho cosas para ser eficientes, como evitar gastos innecesarios, y también enfocarnos en las fortalezas -que son muchas- entre las marcas y la calidad del vino, además de 'evangelizar' a la gente sobre prioridades".

Entre esos "gastos", en una lista hipotética aparecen desde viajes de directivos sin justificar hasta el alquiler de inmuebles, a su criterio, improductivos. Como el de una finca para vinos exclusivos pero poco rentables.

Y hasta un lujoso coto de caza en el Sur del país, que la familia supo tener como un gusto cuando el negocio del vino lo sustentaba. Y se convirtió en un ahorro de casi U$S 60 mil mensuales, clave para afrontar los compromisos del concurso.

-¿Cuál diría que fue el factor desencadenante de la crisis primero, y que obligó a recurrir al concurso después, además de aplicar ese ajuste de gastos?

-Hubo una falta de foco y un nivel de gastos por encima de los ingresos. Si uno no sabe adonde va ni que vender y sigue gastando como si los tiempos no hubieran cambiado, está en problemas. Por eso hubo que "ordenar la cocina".

En tiempos de austeridad, no todo pasa por lo financiero. Lange reconoce que se trabaja "en todos los frentes", incluso el comercial. Concretamente, su portafolio de 26 marcas de vinos en el mercado interno ya se redujo a 15.

"Volvimos a tener una buena demanda de productos, siempre acorde al contexto difícil que atraviesa la industria con el consumo de vino en baja", se explaya Lange.

bodega norton
La Bodega Norton es una de las insignias de la vitivinicultura argentina.

La Bodega Norton es una de las insignias de la vitivinicultura argentina.

Los próximos pasos tras el concurso

Con un nivel de gastos que en su momento llegó a superar a una facturación anual de Norton, el CEO de la bodega saca cuentas.

-¿Cuánto logró mejorar la eficiencia en función de lo que se había propuesto?

-Si bien la rentabilidad es mínima, o salimos empatados, la eficiencia mejoró entre 17 y 18%. Hicimos un trabajo riguroso con el equipo financiero y de compras. Pisar el gasto fue fundamental desde noviembre, cuando se abrió el concurso.

Para eso, mejoramos las condiciones comerciales a nuestros clientes, con quita de descuentos que no eran relevantes. Pero mucho cambio puertas adentro respecto de cómo venían haciéndose las cosas, con optimización de procesos.

-Y además de todo ese plan de ajuste y reordenamiento financiero, ¿logró repuntar la facturación?

-Por decirlo de alguna manera, la facturación se estabilizó. Desde enero hablamos de mantener el nivel de actividad, con lo cual todavía no podemos hablar de crecimiento, pero al menos detuvimos la caída que llegó a ser de doble dígito.

-¿Esa estrategia incluyó o incluye una actualización de los precios en las distintas líneas?

-Es algo que está pendiente. Sobre todo en líneas que ya están consolidadas en el mercado, y que aún en esta coyuntura del consumo tendríamos un margen para ajustar entre un 10 y 20%.

Imagen interna de la bodega Norton, propiedad de los herederos de Swarovski
Norton, ¿un nuevo amanecer?

Norton, ¿un nuevo amanecer?

Del whisky y el ron al vino de Norton

Lange no es un recién llegado al negocio de las bebidas, aunque es su primera vez en el mundo del vino. Tiene un bagaje acumulado gracias a su paso por distintas multinacionales en Estados Unidos y en México.

Hasta que llegó la propuesta de hacerse cargo de la gestión de bodega Norton, había estado al frente de la firma que hace el reconocido whisky Jack Daniels en el país del Norte. Y más recientemente, tuvo a su cargo los negocios de ron Baccardi.

La cabeza visible de la centenaria bodega de Perdriel (en 2026 cumple 131 años de vida), dice y repite como una letanía que Norton "está viva". Y que mucho tiene que ver el mix entre la venta de sus vinos y la afluencia de turistas, que, sin estar al tanto de los pormenores de la compañía, recorren los viñedos y disfrutan de un almuerzo en su restaurante, La Vid.

Tal vez eso lo anima a aventurar que, cuando la tempestad pase y las aguas se calmen, Norton se convierta de nuevo en "una empresa de primer nivel mundial". Y para eso, adelanta sin dar detalles, ya tiene un plan con nuevos lanzamientos para "empezar a crecer a partir del segundo semestre de este año, en una industria que tendrá que reinventarse".

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