Con presentaciones judiciales solicitando medidas cautelares, algunos mendocinos que no pueden afrontar el alto valor de las cuotas de los créditos UVA que tomaron, lograron frenar el secuestro y el remate de sus vehículos. Ya cuatro magistrados de la Justicia Civil de Mendoza les dieron lugar a esos recursos para impedir que las entidades financieras y bancarias avancen con la ejecución de las prendas de quienes no pueden hacerse cargo del pago de las cuotas. Esto es: no pueden secuestrar ni rematar los bienes y si lo hicieron, tienen que devolverlos.
Créditos UVA: la Justicia le dio la razón a damnificados

Con las medidas cautelares los damnificados por el aumento de las cuotas de los créditos UVA han logrado frenar secuestros y remates de sus autos.
No es posible determinar cuántas presentaciones judiciales se hicieron en Mendoza por cuanto se trata de un trámite individual y no colectivo. Sí, se sabe que en Argentina son cerca de 500.000 las personas que tomaron créditos hipotecarios, prendarios y personales por el sistema UVA (Unidad de Valor Aquisitivo) que actualiza los montos de las cuotas en base a la inflación, sin tener en cuenta la evolución de los salarios.
La abogada Mariela González, referente en nuestra provincia de los perjudicados por este mecanismo casi perverso de incremento de cuotas, fue quien informó que la Justicia comenzó a suspender secuestros de autos y ordenó su devolución, además de otras medidas como las de eliminar la forma en que se calculan los valores que deben devolver los tomadores de créditos.
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Entrevistada por Marcela Navarro en Canal 7, la profesional explicó que "hay medidas cautelares resueltas a favor de los tomadores de créditos UVA. Es gente que tomó un crédito para comprar un vehículo o por diferentes cuestiones personales, que empezó a pagar cuotas de $7.000 y ahora debe pagara $40.000. Así, la deuda inicial de $300.000 pasó a ser de un millón y medio de pesos".
La abogada añadió que "las medidas cautelares son para que devuelvan los autos secuestrados y frenen los remates por el endeudamiento que se genera. Esto es porque una vez que el vehículo es rematado, el tomador del crédito no queda liberado de la deuda: sigue endeudado y con el salario embargado por años".
"La otra cautelar que avanzó -amplió González- es que a quienes no les secuestraron todavía el auto por falta de pago, ya no se los pueden secuestrar y las cuotas deben bajar a un valor coherente. Aquí los jueces aplicaron diferentes criterios como que se vuelva al monto de la primera cuota o que se aplique el de la última que efectivamente se pudo pagar".
"La cautelar no resuelve la cuestión de fondo pero es el mejor recurso parecido a una solución provisoria mientras no se dicte una ley que elimine el sistema de cálculo actual. No puede ser que alguien pague una cuota de $40.000 y al mes siguiente su deuda sea mayor que la que tenía cuando abonó ese monto", se quejó la letrada.
La doctora González contó que "solicité que se elimine este indicador UVA y se aplique una tasa de interés al capital inicial que el tomador del crédito pueda pagar. No es la idea no devolver lo que se pide pero debe ser a un valor justo y que ganen ambas partes".
"Yo lo que recomiendo -dijo finalmente- es que los perjudicados no vayan al banco a ver qué le dicen o esperen las medidas paliativas que dispone el Gobierno. Busquen un abogado de confianza que plantee la medida cautelar antes de de dejar de pagar y así evitar un mal mayor como el embargo del sueldo o la ejecución de un remate del auto, que generalmente se hace en $200.000 pero la deuda continúa eternamente".