Régimen de promociòn

Concesiones por 50 años, subsidios y exención de impuestos: el plan para atraer inversiones en turismo

El Gobierno de Mendoza Busca generar inversiones en 7 áreas claves del turismo para infraestructura en servicios. Destinarán U$S 11 millones de Ingresos Brutos

Tras hacer lo propio con el comercio, el Gobierno de Mendoza puso en marcha un plan para estimular inversiones en 7 zonas claves para el turismo de la provincia. Un paquete que incluye subsidios, además de exenciones en impuestos como Inmobiliario e Ingresos Brutos para agilizar los proyectos, a cambio de concesiones por hasta 50 años.

El llamado Régimen de promoción de inversiones para el desarrollo sostenible de zonas turísticas ya logró media sanción de Diputados. Y antes de que lo trate el Senado, la titular del Ente Mendoza Turismo (Emetur), Gabriela Testa, explicó sus alcances.

Testa puntualizó que su finalidad es impulsar el desarrollo de las zonas comprendidas como Montañas, Oasis Uspallata, Piedemonte Uspallata, Norte Precordillera, Sur Macizo San Rafael, Sector de Huayquerías y Payunia, según la denominación establecido en el Plan Provincial de Ordenamiento Territorial, para contar con “una herramienta de crecimiento a largo plazo ya que genera condiciones que harán atractivas las inversiones en las zonas determinadas”.

¿Porqué particularmente esas zonas?

"Son espacios que concentran gran cantidad de atractivos turísticos., con menos posibilidades de que el Estado pueda desarrollar infraestructura allí. No necesariamente se trata de grandes hoteles o desarrollos inmobiliarios, sino comerciales y logísticos", se explayó posteriormente Testa, en una apuesta más al trabajo con privados por el turismo.

Gabriela Testa defendió la expropiación de Penitentes.jpg
Grabriela Testa, del Ente Mendoza Turismo, dió detalles del programa de incentivo a las inversiones en turismo

Grabriela Testa, del Ente Mendoza Turismo, dió detalles del programa de incentivo a las inversiones en turismo

Inversiones a las que apunta el Gobierno

Refugios, bases operativas de turismo aventura, son algunos ejemplos del tipo de inversiones que desde el Emetur pretenden priorizar a la hora de otorgar beneficios. Todas con un eje: la sustentabilidad, desde la construcción con materiales "amigables", energías limpias y reúso de agua y biodigestores.

El otro requisito es que aseguren la generación de puestos de trabajo genuinos.

Al respecto, el proyecto de ley habla de “dinamizar el desarrollo de las zonas incentivando al sector privado a realizar inversiones que propicien la mejora en prestación de servicios, generación de empleo, la comercialización de productos y servicios, acompañadas además, de una planificación y gestión de emprendimientos que prevean el uso sostenible de los recursos hídricos y energéticos, como así también la gestión responsable de desechos”.

Además, prevé exenciones fiscales para las inversiones a realizarse en dichas zonas por un plazo determinado, lo que para el Gobierno tiene una explicación.

Según Testa, "se está trabajando con el Colegio de Arquitectos para determinar el diferencial, pero está claro que el costo de construcción en zonas de montañas o menos accesibles es mayor que en el llano o los oasis".

Subsidios y créditos blandos

Además, para facilitar los proyectos, el Estado prevé un financiamiento especial que incluye subsidios. Todo como parte de un trabajo conjunto entre Emetur, el ministerio de Gobierno, la Secretaría de Ambiente y el Departamento General de Irrigación.

Para eso, el régimen de incentivo prevé destinar el 1% de la recaudación de Ingresos Brutos. Algo así como unos 11 millones de dólares, que se canalizarán a través de dos modalidades: los denominados ANR (Aportes No Reintegrables) o subsidios, y/o fondos con sistema de recupero vía FTy C. En otras palabras, créditos blandos.

“Ambos buscarán compensar el mayor costo de construcción en las Unidades de Integración Territorial señaladas considerando que sus características y distancias encarecen los costos constructivos y consecuentemente el atractivo de las inversiones”, dice el texto.

En cuanto al criterio para subsidiar o financiar una inversión con crédito, para la titular del Emetur "dependerá de lo que se evalúe con la menor oferta y mayor dificultad para concretar las inversiones".

Concesiones por hasta 50 años

En el Gobierno asumen que la discusión acerca del plazo de concesión que como autoridad de aplicación ofrecerán a los inversores puede volverse álgida en la Legislatura.

Es que el programa promete "hasta 50 años", lo cual es un término extenso para algunos que tiene argumentos oficiales a favor.

"En 20 años no se recupera la inversión en tierras fiscales o que no son propias. Tal vez en 30 sí. Pero el plazo dependerá del tamaño de la inversión", resaltó Testa en ese sentido.

Pero el plan hace una salvedad: la autorización de concesiones de hasta 50 años en licitaciones "siempre y cuando el plazo de la concesión sea un factor determinante para la realización de la inversión", en caso de que se considere clave para desarrollar "núcleos urbanos, que active a la economía e incremente puestos de trabajo en la comunidad local”.

En definitiva, concluye la fundamentación, se pretende “la creación de un régimen de cargas compartidas entre el Estado provincial y el sector privado en pos de la generación del desarrollo pretendido”.

Restará definir cuál será el costo fiscal de las exenciones impositivas

Menos impuestos

La exención impositiva es otra de las patas fundamentales. De hecho, se ofrece a los potenciales inversores algo no menor: dejar de pagar Impuesto Inmobiliario e Ingresos Brutos durante los primeros 5 años de la inversión.

Claro que será para quienes apuren la decisión y empiecen a ejecutarla, ya que aplica a proyectos que sean presentados hasta el 31 de diciembre de año 2025, salvo prórroga.

A cambio, también habrá "estabilidad fiscal". Esto es, el monto de impuestos que paguen en un principio se mantendrán en el tiempo durante ese lapso aunque sujeta a entrar en actividad plena.

Durante ese periodo, los beneficiarios del Régimen “no podrán ver afectada en más la carga tributaria total base para la ejecución de la propuesta, como consecuencia de aumentos en las alícuotas de los impuestos establecidos” (…) “así como resultantes de la creación de nuevos tributos provinciales que los alcancen como sujetos de derecho de los mismos”.

Desde el Ejecutivo, en pleno debate por el Presupuesto 2025, evitan dar cifras estimadas sobre el costo fiscal de la medida. Pero asumen que es una apuesta fuerte a reactivar el turismo en zonas menos atendidas de la provincia y con fuerte afluencia que puede redundar en resultados para una recaudación necesaria.

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