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Realidad argentina

Cómo afecta al consumo la crisis económica

La crisis económica ha cambiado losa hábitos de consumo alimentario de los argentinos. Se buscan precios y productos más pequeños

Es importante la caída del consumo de alimentos en Argentina, en sintonía con el aumento de la inflación y de los índices de pobreza e indigencia. La situación económica ha obligado a un cambio en los hábitos y además de que se busca el mejor precio, la población también opta por productos de menor calidad o más pequeños. Los rubros en los que más se nota son los de alimentos básicos, bebida e higiene.

Darío Hernández, gerente de Cuentas de la Consultora Scanntech analizó esta situación en una entrevista de Radio Nihuil, con los periodistas Carina Scandura y Carlos Hernández.

"La harina o la yerba más o menos han mantenido niveles de volumen, pero cuando vamos a alimentos más preparados, como hamburguesas o milanesas de soja, se nota más la caída. Son las categorías con mayor incremento de precios, en el orden del 50%. Los alimentos básicos están en el 40% y ni hablar de las bebidas, que están en el 60%".

Precios Cuidados

"Tenemos que tener en claro la diferencia de los canales. Los Precios Cuidados en los grandes supermercados y en las cadenas nacionales, tienen resultado, sin duda, porque se pueden respetar los precios y cumplir el abastecimiento. Pero cuando queremos llevar ese programa los negocios tradicionales, no termina de concretarse pues el producto existe y llega, pero no se logra respetar el precio. Es por los costos de la larga cadena de distribución. Una cosa es cuando el fabricante negocia con una cadena nacional y otra es cuando se llega a los almacenes, kioscos o minimarket porque ahí juegan también los mayoristas o distribuidores".

Los hábitos de consumo

"Los hábitos de consumo cambiaron por el lado del consumidor y por el punto de venta. A los negocios más chicos se les redujo el capital de trabajo, no tienen cuenta corriente y si no pagan, nos les bajan la mercadería. Hay reducción de productos de precios altos. Fíjense el champú y las gaseosas. Hay muchos tamaños, sabores y fragancias. Entonces el que compra busca lo más barato por tamaño. El consumidor se restringe y el punto de venta no puede mantener la oferta completa".

Lo que viene

"Hay charlas con los fabricantes. Tenemos que el 60% o 70% del consumo en la Argentina es a través de almacenes, autoservicios y kioscos. Hay planes para mejorar los precios y se trabaja en eso pero la realidad es que hoy por hoy, no se nota. La cadena de distribución sigue siendo muy larga y los precios son difíciles de controlar".

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