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Medida fitosanitaria

Brasil permitirá la exportación de uva libre de Lobesia Botrana, pero Mendoza quedó afuera

Brasil eliminó exigencias para uva de zonas declaradas libres de Lobesia Botrana, como Norte y Patagonia. Mendoza y San Juan deberán esperar según Senasa

La decisión implica que la uva fresca de áreas libres podrá exportarse a Brasil sin necesidad del tratamiento cuarentenario post cosecha, como la fumigación con bromuro de metilo. Pero también abarca a otros productos frescos, como arándano, ciruela y granada, igualmente expuestos a la polilla.

Desde Senasa lo destacaron como “un importante beneficio porque reduce costos de exportación y mejora la competitividad de los productos argentinos". Pero que, por ahora, alcanza a las áreas libres de Lobesia: Patagonia (Neuquén/Río Negro), el NOA (Salta, Jujuy, Catamarca) y también el NEA.

Hasta el momento, la exigencia del país vecino era aplicar un sistema de mitigación de riesgo de Lobesia para asegurar ausencia de la plaga en la fruta importada de Argentina. Algo que los distintos oasis productivos de Mendoza, todavía con presión de la plaga, deberán respetar más allá de que la zona Sur está más cerca de acceder a ese beneficio.

Qué pasa con la uva de Mendoza en Brasil

En 2024 el Senasa certificó la exportación de 2.583 toneladas de fruta fresca, sobre todo uva (1.478 toneladas), y en menor medida arándanos (135 toneladas), ciruela (904) y granada (66).

Actualmente, tanto en Mendoza como en San Juan hay presencia de la plaga. Pero el oasis Sur mendocino, sobre todo San Rafael, está más cerca de sumarse al lote de regiones con el beneficio de poder exportar sin necesidad de tratar la uva.

"Oasis Sur podría cumplir condiciones para ser área libre pronto. De hecho, existe la posibilidad de que se lo reconozca como de “escasa prevalencia” de Lobesia Botrana en breve", explicaron desde Iscamen, que coordina el programa de control de la plaga en la región junto a Senasa.

Mientras tanto, toda la producción de Mendoza que quiera exportarse a Brasil debe ajustarse al protocolo SMR que exige el gobierno del país vecino.

Este protocolo exige que el área de donde proviene la uva cuente con un programa de mitigación de Lobesia Botrana, pero con acciones complementarias: monitoreo de las fincas, lo que incluye colocar difusores de fermona de confusión sexual (el método de control usado en Mendoza), hacer tratamientos químicos y no haber detectado presencia de nuevos insectos.

Todo eso debe ser supervisado por Senasa, que periódicamente hace revisiones de status fitosanitario en las distintas zonas junto a Iscamen. Todo es parte del Programa que desde 2010 se centra en el monitoreo, control y contención en las provincias donde está presente la polilla de la vid, principalmente en Mendoza y San Juan.

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