Aunque la Legislatura aprobó su disolución, al Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) le queda vida. En el Gobierno estiman que el Departamento de Irrigación (DGI) recién lo terminará de absorber entrado el 2025.
En el medio hay que definir varias cuestiones, explican desde el Ejecutivo. Por caso, liquidar algunos bienes y decidir qué será del personal, un plantel compuesto por 62 empleados entre técnicos y administrativos.
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La sede no es un problema. En los últimos años funcionó en un edificio alquilado de calle San Juan, de Capital, con lo cual la rescisión del contrato será el primer recorte con el que cuenta un Gobierno en plan de austeridad a ese nivel.
De aquí a fin de año al Epas le quedan varias decisiones por tomar. La más cercana es la audiencia pública para adecuar la tarifa del servicio de agua y cloacas a pedido de Aysam, el 28 de noviembre, antes de un verano complejo.
Lo dicho: aunque la Casa de las Leyes le firmó el certificado de defunción, en los hechos al ente regulador se le viene un período de transición hasta que parte de sus funciones terminen de ser absorbidas por Irrigación.
Aún hay pasos que dar. Uno será nombrar a un síndico para liquidar los bienes, eventualmente vía remate, del ente creado a fines de los '90 con la privatización de la hasta entonces estatal OSM (Obras Sanitarias Mendoza).
Reunión Epas-Irrigación
En términos legislativos la disolución fue en tiempo récord. El 12 de setiembre el gobernador Cornejo había enviado el proyecto a la Legislatura para que el EPAS fuera absorbido por Irrigación.
El desenlace fue el martes 12, aunque con una votación reñida en el Senado: la premisa oficialista se impuso por 19 a 14.
Un día después, el miércoles 13, hubo una reunión en las oficinas del DGI, llamado a ser el "super-ente" del Gobierno de Alfredo Cornejo en materia de administración del agua. Allí se trazaron algunos números gruesos, con la mira puesta en un tentativo desembarco formal a partir de febrero.
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Cuántos profesionales pasarán a trabajar en la nueva área integrada dentro de Irrigación es uno de los tópicos. Además de tener claro qué número se inclinará por el régimen de retiro voluntario dispuesto por el Gobierno.
Extraoficialmente, se supo que el superintendente Sergio Marinelli ya tiene en sus manos una lista de al menos 25 considerados idóneos en su función. Marinelli conoce el expertise de los técnicos de su paso por la entidad, y eso pueden terminar de inclinar la balanza.
Incluso quedan cuestiones a resolver, como la modalidad de contratación que incluye la locación de servicios. Todo un camino por recorrer durante al menos los próximos 3 o 4 meses.





