Con la mirada puesta en plasmar la relación bilateral entre Argentina y Chile en proyectos concretos, quedó conformado el Consejo Empresarial Argentino-Chileno, una iniciativa que busca generar un espacio permanente de articulación entre empresarios, profesionales y representantes del sector público de ambos países.
La presentación tuvo lugar este miércoles en Luján de Cuyo y reunió a referentes de distintas actividades productivas, con la intención de construir una agenda común que permita abordar problemas compartidos y generar nuevas oportunidades de negocios e inversión. Entre los presentes, acompañó el ministro de Producción de Mendoza, Rodolfo Vargas Arizu.
El presidente del Consejo Empresarial Argentino-Chileno, César Rossell, explicó que el objetivo es avanzar más allá de los encuentros institucionales y generar acciones que tengan impacto efectivo en la relación entre ambos países.
"La idea es crear proyectos profesionales que interactúen y articulen entre las dos naciones, con una visión global y que puedan articular entre la parte pública y privada", señaló Rossell.
En esa línea, remarcó que el propósito es "generar verdaderas acciones de mejora de la relación bilateral".
Un consejo con especialistas de distintos sectores
La estructura del nuevo organismo estará integrada por consejeros que tendrán a su cargo distintas áreas de especialización. Entre los sectores que se encuentran en análisis aparecen logística, minería y comercio exterior, aunque la intención es sumar representantes de diferentes actividades estratégicas para ambas economías.
"Por eso hemos seleccionado, se está convocando a profesionales y empresarios que son representativos de diferentes áreas", explicó Rossell en declaraciones a El Siete.
El Consejo también contará con un equipo de asesores de trayectoria, integrado por exembajadores y exministros, entre otras figuras que participaron en tratados y procesos de integración binacional.
"Nosotros vamos a ser los ejecutores, pero tenemos un gran equipo de asesores", sostuvo el presidente de la entidad.
La combinación entre empresarios en actividad y especialistas con experiencia en relaciones internacionales busca aportar una mirada amplia a los proyectos que se impulsen desde el espacio.
Mendoza como punto de encuentro con Chile
Uno de los objetivos centrales será generar una agenda de encuentros permanentes a ambos lados de la cordillera.
La organización prevé realizar al menos cuatro o cinco eventos importantes por año, distribuidos entre Mendoza y Santiago de Chile.
La intención es que Mendoza tenga un rol activo como punto de encuentro para empresarios chilenos y, al mismo tiempo, utilizar ese vínculo para promover las oportunidades de negocios de la provincia en el vecino país.
"Ser el punto de encuentro, que Mendoza sea receptiva hacia todo el empresariado chileno y hacer de acogedor y también ir a Chile a vender Mendoza", explicó Rossell.
La propuesta busca aprovechar las sinergias existentes entre empresarios mendocinos, compañías chilenas y el Estado, especialmente en actividades donde la integración binacional puede reducir costos, facilitar operaciones y ampliar mercados.
Del diálogo a proyectos concretos
Uno de los desafíos que enfrenta la relación empresarial entre ambos países es que cada jurisdicción tiene sus propias normas y regulaciones. Por eso, el Consejo pretende funcionar como un espacio de articulación que permita comprender esas diferencias y encontrar soluciones que sean viables en ambos lados de la cordillera.
"Necesitamos generar ese ámbito que sea activo para poder articular proyectos que realmente se realicen porque cada uno tiene una jurisdicción, o sea, tiene una legislación", explicó Rossell.
En ese sentido, definió al Consejo como un moderador e interlocutor entre los distintos sectores, con capacidad para conectar las necesidades del empresariado con las herramientas disponibles en cada país.
La recepción inicial en Chile, según indicó el presidente, fue positiva. Si bien la etapa fundacional tuvo mayor desarrollo en Argentina, el espacio ya cuenta con consejeros del vecino país y se prevé fortalecer esa estructura con la participación permanente del vicepresidente, de nacionalidad chilena.
Innovación y tecnología para transformar la industria
El Consejo también incorpora una mirada vinculada con la innovación y las nuevas tecnologías. En ese punto, Martín Sánchez, CEO de Lodo Espacio de Innovación Agrícola, destacó el aporte que pueden realizar las startups y los emprendimientos tecnológicos al proceso de transformación de las industrias tradicionales.
Desde Lodo, explicó, buscan aportar una mirada centrada en el desarrollo de empresas y startups vinculadas al crecimiento del agro, pero también en las tecnologías que pueden permitir que las actividades productivas tradicionales se adapten a nuevos escenarios económicos y comerciales.
El objetivo, sostuvo Sánchez, es que las empresas puedan "ser más competitivas frente a mercados internacionales".
Para el empresario, el Consejo Binacional puede convertirse en un espacio para abrir un diálogo entre distintos actores y abordar problemas que atraviesan las cadenas productivas de ambos países.
El Paso Internacional, una problemática que impacta en las empresas
Uno de los ejemplos mencionados por Sánchez fue el impacto que tienen las condiciones del paso internacional entre Mendoza y Chile sobre las actividades productivas.
"Empezar a tener ese diálogo donde intervienen diferentes actores (...) atacando cada una de las pequeñas problemáticas, empezando desde lo basal, como lo que puede llegar a suceder con el paso internacional", explicó.
Las dificultades en el tránsito cordillerano pueden repercutir directamente sobre los procesos productivos e industriales, especialmente en actividades que dependen del transporte internacional y de cadenas logísticas eficientes.
Según Sánchez, estas situaciones terminan afectando "directamente con la rentabilidad de las empresas aquí de Mendoza y los productores que, en un contexto socioeconómico tan complejo, siguen creciendo y apostando a lo que va pasando".
La intención es que el Consejo permita anticipar y abordar esos obstáculos desde una mirada interdisciplinaria, sumando a los sectores que tienen capacidad para intervenir en cada problemática.
Transporte, innovación y financiamiento, una agenda común
Sánchez destacó además que una de las fortalezas del nuevo espacio estará precisamente en reunir diferentes especialidades.
"Al ser interdisciplinario, al poner la pata del transporte, de la innovación, de las startups, de financiamiento, de diferentes verticales, se logra que este camino esté un poquito más contenido", señaló.
La idea es que los empresarios y emprendedores puedan concentrarse en el desarrollo de sus negocios mientras especialistas de diferentes áreas contribuyen a resolver cuestiones vinculadas con logística, financiamiento, innovación, comercio exterior y articulación institucional.
Desde Lodo, la propuesta apunta justamente a generar ese entorno de acompañamiento para que los proyectos puedan desarrollarse con menores márgenes de error.
Una agenda que busca consolidar la integración
El Consejo Empresarial Argentino-Chileno apuesta así a construir una plataforma de cooperación empresarial permanente, con presencia en Mendoza y Chile y una agenda que combine sectores tradicionales con nuevas tecnologías.
La incorporación de minería, logística, comercio exterior, transporte, innovación y financiamiento abre además una oportunidad para abordar de manera conjunta algunos de los principales desafíos que enfrenta la integración económica entre ambos países.
El desafío será que ese espacio pueda traducir el diálogo en resultados concretos: nuevos negocios, inversiones, proyectos binacionales y soluciones para los problemas que afectan a las empresas a ambos lados de la cordillera.
Como sintetizó Rossell, el objetivo es que el Consejo sea un ámbito "activo" capaz de articular entre empresarios y Estado y convertir la relación bilateral en acciones concretas de mejora y desarrollo para Argentina y Chile.
En pocas palabras
- Consejo Binacional: Argentina y Chile crean un consejo empresario para convertir acuerdos en proyectos concretos y fortalecer la relación bilateral.
- Objetivo principal: generar un espacio permanente de articulación público-privada para abordar problemas comunes y crear oportunidades de negocio e inversión.
- Sectores clave: el consejo integrará especialistas en logística, minería, comercio exterior, innovación y financiamiento para impulsar la integración económica.






