Romina Malaspina pasó cuatro meses en la casa de Gran Hermano. Luego de ser expulsada del reality, busca un lugar donde vivir en Buenos Aires y comenzó una dieta para bajar los siete kilos que subió durante su estadía en el show televisivo.En una entrevista con Paparazzi, la joven de 21 declaró que sufrió mucho durante las últimas semanas y explicó qué fue lo que más le molestó: "Las bromas que me hacían. Y que me hayan escondido caca debajo de la cama, fue la gota que rebasó el vaso. No podía permitir eso y reaccioné de una manera agresiva. No daba más. También me molestaba que me dijeran gorda. Me condenaron por haber subido un par de kilos. Todo lo que comí se me fue al culo".
Romina de Gran Hermano: "Todo lo que comí se me fue al culo"
