La imagen pública de Mel Gibson tocó fondo en el año 2006 tras salir a luz que había proferido insultos antisemitas y sexistas contra los agentes de policía que le detuvieron en el condado de Los Ángeles por superar con su vehículo el límite de velocidad permitido y conducir bajo los efectos del alcohol. Una década después de ese incidente, el último trabajo como director de la estrella de Hollywood, la película sobre la Segunda Guerra Mundial 'Hacksaw Ridge', acaba de recibir una entusiasta acogida en el Festival de Cine de Venecia, marcando así el renacer artístico de Gibson tras un largo periodo de aislamiento que le ha servido para superar su adicción al alcohol y, al mismo tiempo, para preparar su regreso a la industria por todo lo alto, lo que ahora le llevará a exhibir su arrepentimiento no con palabras vacías, sino con pruebas fehacientes.
Mel Gibson le quiere demostrar al mundo que ha cambiado

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