Como ya había ella misma en alguna que otra entrevista, los inicios de Jennifer Lawrence en el mundo cinematográfico no fueron fáciles. La actiz mejor pagada del mundo con unos ingresos de 46 millones de euros, según la revista Forbes, tuvo que buscarse la vida cuando llegó a Nueva York desde su Louisville natal, teniendo serias dificultados económicas.
"Me criaron las ratas"
