Luego de superar una complicada enfermedad, se repuso y volvió al ruedo.
Después de tanto éxito y trabajo, el cantante se tomó unas vacaciones en Nueva York con un amigo. Juntos, pasearon por las calles de la Gran Manzana y del emblemático Central Park, donde aprovecharon para visitar el memorial dedicado a John Lennon, asesinado a pocos metros del lugar.
Además, completamente despreocupado y relajado, se dio un gustito y comió en un puesto de comida rápida.
Sin embargo, cuando se dio cuenta de que lo estaban fotografiando los paparazis, puso cara de "pocos amigos", según publica la revista de mismo nombre.
