El tiempo pasó y Gran Hermano está a días de finalizar. Marian, quien gozaba de una popularidad extrema debido a su desenfadada personalidad, hoy en una molestia para el resto de los habitantes de la casa.La rubia ya no sabe qué hacer para acercarse a sus compañeros y las viejas artimañas ya no le funcionan. Nadie quiere tenerla cerca.
“Lo mejor que puedo hacer es mostrar las tetas”
