La afición de Kim Kardashian por los selfies se ha convertido en los últimos tiempos en una de sus principales líneas de negocio, ya que la estrella televisiva se habría embolsado algo más de 700.000 dólares (más de 600.000 euros) por posar junto a varios de los considerados 'influencers' -personas que se han erigido en modelos a seguir gracias a las redes sociales- que asistieron a la exclusiva fiesta organizada por la marca Revolve en una mansión de Los Hamptons (Nueva York), según reveló una fuente a Page Six.
Kim estuvo sacándose selfies con los invitados durante algo más de un ahora en el evento que tuvo el sábado pasado.
Kim recibió un millón de dólares por hacerse selfies
