Ya con los dos pies y las ilusiones fuera de La Casa, Brian ve ahora el juego por TV y su rostro marca los surcos de la tristeza y el arrepentimiento.Sin reconocerse, el morocho asiste a una triste película sobre su vida, cuando en El Debate que Pamela David conduce se le muestra, al ex participante, los comportamientos que terminaron por dejarlo del otro lado de la pantalla.
Imágenes inéditas del escándalo de Brian
