Después de casi 40 días sin verse las caras, sin poder mimarse o besarse, Belén y Matías Portillo se reencontraron este jueves en el ático de Gran Hermano.
Y como era de esperar, abundaron las caricias, los besos y todo gesto que les permitiera expresar su afecto. Aunque también hubo algo más: un llamado de atención de a la rubia luego de no respetar una norma del juego.
Consciente de que el correntino corre riesgo de ser eliminado a partir de que en la próxima Gala habrá dos expulsiones y son cuatro los nominados, la azafata no solo buscó darle ánimo a Porti, sino que fue más allá y detalló el plan que él y Los Primos deben poner en marcha.
"Tienen que estar todos bien unidos. Se tienen que unir y plantearse un objetivo y transmitirlo a nosotros, que estamos afuera y podemos hacer que eso se cumpla", afirmó. De inmediato, Gran Hermano intervino y le hizo ver que estaba traspasando un límite. "Belén, por favor...", le pidió y, acto seguido, dio por terminada la visita.
