Vicky Xipolitakis arribó a Asunción con una misión: conocer al Papa Francisco y pedirle perdón por el escándalo que generó al despegar un avión de Aerolineas Argentinas – Austral.En Paraguay Vicky concurrió con un atuendo muy provocativo y sin corpiño a la misa que ofreció el Sumo Pontífice. Ni ella ni su atuendo fueron bien recibidos. La gente le hizo notar el descontento con su visita. "¡Fuera! ¡Basta! ¡Gato!", le gritaron los fieles mientras ella se retiraba del lugar con un niño en sus brazos intentando atenuar el repudio que generó con su presencia.
Fue sin corpiño a ver al Papa y la echaron de misa
