“Entré al reality para dejar de prostituirme. Una mujer no es prostituta porque quiere”, fueron las palabras con las queViviana Colmenero confesó en 2003, durante su paso por la casa de Gran Hermano, que había ejercido la prostitución. La estrategia funcionó, se consagró ganadora del ciclo (le dieron 100.000 pesos, 35 mil dólares en ese entonces) y hoy, a sus 43 años, se gana la vida como mantera en Cabildo y Juramento.Fue la tercera ganadora nacional del reality de Endemol y su dramática historia de vida le valió amantes y detractores. Por esos años, la morocha logró comprarse un departamento en el exclusivo barrio de Belgrano para instalarse junto a su hijo Leonel, de por entonces seis años.
De ganar en Gran Hermano a mantera
