Referencia clave contra la desertificación

Las estrategias a largo plazo y las infraestructuras renovables hacen florecer la “Gran Muralla Verde”

A diferencia de muchos proyectos ecológicos que fracasan debido a ciclos de ayuda de corto plazo, la “Gran Muralla Verde” de China, el Programa de la Franja Forestal Protectora de los Tres Nortes, prospera gracias a estrategias de largo plazo y un financiamiento previsible, especialmente al incentivar a la población local y a las empresas a invertir en la restauración ecológica.

Este logro fue destacado en artículos publicados recientemente en la revista Nature, antes del Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra el 5 de junio. Los artículos también señalaron que el mecanismo de incentivos de China garantiza un financiamiento continuo, transformando el esfuerzo en una iniciativa socioeconómica compartida.

Según los informes, las tierras secas ya cubren el 40% de la superficie terrestre total del planeta, y esa proporción podría aumentar otro 10% debido al calentamiento global antes de que termine este siglo. Los artículos también señalaron que, aunque muchos países lanzaron programas para combatir la desertificación, los proyectos de murallas verdes en la India, África y los Estados del Golfo tuvieron dificultades para lograr un impacto similar.

El programa de los Tres Nortes es un esfuerzo de forestación ecológica a gran escala lanzado en 1978, que abarca 13 regiones a nivel provincial del norte, noroeste y noreste de China. Casi triplicó la cobertura forestal, alrededor del 5% a cerca del 14%, para 2023, mientras que la erosión del suelo disminuyó en dos tercios.

Trabajadores utilizan maquinaria para confeccionar cintas de contención de arena con barreras de rejilla de hierba, en la región autónoma de la etnia hui de Ningxia. WANG PENG / XINHUA.

Como la mayoría de los proyectos de murallas verdes fracasan por la falta de financiamiento y mantenimiento continuos, China se comprometió repetidamente a mantener el gasto, y sus incentivos para la inversión local garantizaron que el flujo de fondos nunca se agotara.

En el desierto de Kubuqi, por ejemplo, las empresas y los pastores pueden obtener préstamos de bajo interés con reducciones impositivas para el control de la arena, lo que atrajo más de 3.000 millones de yuanes (u$s 443 millones) en inversiones desde 2010. China también ofrece a las comunidades vulnerables ingresos de corto plazo mediante diversos programas de empleo a cambio de labores.

Lu Qi, científico jefe de la Academia de Silvicultura de China, visita regularmente las zonas de trabajo del programa de los Tres Nortes, que actualmente cubre el 40% de la superficie terrestre total de China, y observa de primera mano cómo los incentivos impulsan su éxito.

“Todos se apresuran a participar y su entusiasmo es imparable”, dijo tras una reciente visita a la región autónoma de Mongolia Interior.

Un artículo de opinión publicado en Nature destacó que las estrategias financieras de China no pueden simplemente replicarse en países con leyes y capacidades fiscales diferentes.

“El primer paso práctico para cualquier país es elevar el control de la arena de un proyecto forestal de corto plazo a una obligación gubernamental de largo plazo”, afirmó. “La ayuda externa debería utilizarse para impulsar el cofinanciamiento nacional, en lugar de servir como una inyección puntual de capital”.

China también está vinculando directamente la infraestructura renovable con la restauración ecológica.

El artículo señaló que, en países con menores recursos, podrían instalarse franjas fotovoltaicas más pequeñas cerca de activos de alto valor como carreteras y estaciones de bombeo de agua. Estos proyectos requieren una inversión inicial considerable, pero la venta de electricidad podría generar ingresos predecibles para el mantenimiento, añadió.

Otra lección clave de la experiencia china es que los gobiernos de otros países deben considerar la restauración ecológica como una inversión, no como un costo.

Lu señaló que esta inversión ya generó importantes beneficios en China, tras un cambio fundamental en la filosofía del programa de los Tres Nortes a lo largo del tiempo.

“Al principio, solo cultivábamos árboles que crecían rápido, eran altos y ofrecían buena protección”, dijo, y agregó que el enfoque pasó gradualmente a integrar la conservación ecológica, la producción y los medios de vida.

“No solo protege la tierra y proporciona ingresos a agricultores y pastores, sino que también aporta beneficios a la sociedad en su conjunto”, concluyó.

Por HOU LIQIANG.

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