En Minchinabad, provincia de Punyab, Pakistán, Muhammad Basit Ghauri, un atento observador de la transición energética del país, se muestra entusiasmado con el progreso logrado.
Esfuerzos ambientales inspiran a otros países
Las iniciativas ecológicas chinas impulsan la transición energética en el Sur Global

Técnicos instalan paneles solares en una salina de Lianyungang, provincia de Jiangsu. GENG YUHE / PARA CHINA DAILY
Casi todas las casas, edificios públicos, comercios y mezquitas de la ciudad están equipados con brillantes paneles solares, muchos de los cuales fueron importados desde China. Esta escena era algo que Ghauri no esperaba ver en zonas tan alejadas de las grandes ciudades, pero los paneles solares se están volviendo cada vez más comunes en Pakistán.
“Lo que antes era un lujo —la energía solar— ahora se ha convertido en una solución práctica para los hogares de ingresos medios-bajos e incluso bajos”, dijo Ghauri, quien trabaja para Renewables First, un grupo de reflexión paquistaní, en una entrevista previa al Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebró el 5 de junio.
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Mientras China lidera una civilización ecológica, los efectos de su firme compromiso como la nación en desarrollo más grande del mundo se han extendido mucho más allá de sus fronteras, beneficiando notablemente a otros países en desarrollo.
La “transición energética silenciosa pero profunda” de Pakistán, como la describe Ghauri, es un microcosmos de esta influencia de gran alcance. Al mismo tiempo, expertos y funcionarios están proyectando futuros más verdes y sustentables para los países del Sur Global, inspirándose en los avances pioneros de China en materia ambiental y climática.
Esto resuena con uno de los principios clave del pensamiento de Xi Jinping sobre la civilización ecológica, que destaca el compromiso de China de promover conjuntamente la construcción de una civilización ecológica mundial y participar activamente en la gobernanza ambiental global, a fin de proponer una solución global para la protección ambiental y el desarrollo sostenible.
Para Ghauri, la transición energética en Pakistán ha sido impulsada principalmente por la caída de los costos de la energía solar y el aumento del precio de la electricidad proveniente de una red nacional poco confiable, siendo los paneles solares un elemento clave para facilitar este cambio.
Pakistán compró unos 16 gigavatios de paneles solares a China el año pasado por un valor superior a los u$s 2000 millones, informó Ghauri.
Según la Agencia Internacional de la Energía, China representa aproximadamente el 80% de la fabricación global de módulos fotovoltaicos solares y ha impulsado una reducción de más del 80% en los precios de los paneles solares en la última década.
Ghauri dijo que espera que Pakistán pueda beneficiarse de una forma más sostenible de su relación con China. Además de importar productos solares, el país también podría aprender de la experiencia china en el desarrollo de la industria solar, agregó.
“Nadie ha construido una cadena de suministro solar más sólida que China. Domina la fabricación global no por accidente, sino gracias a inversiones inteligentes y una estrategia a largo plazo”, señaló, y añadió que Pakistán podría beneficiarse de esa experiencia colaborando con China para establecer parte de la cadena de suministro en la república islámica.
En diciembre, la ministra principal de Punyab, Maryam Nawaz Sharif, visitó China y mantuvo una profunda conversación con el ministro de Ecología y Medio Ambiente, Huang Runqiu.
Durante la reunión, Sharif elogió los importantes logros de China en el control de la contaminación del aire y expresó su sincero deseo de fortalecer la comunicación y cooperación con el país en gestión de la calidad del aire, energías renovables y desarrollo con bajas emisiones de carbono, según el ministerio.
En entrevistas con China Daily durante la 29ª sesión de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP29), en Bakú, Azerbaiyán, los ministros de Medio Ambiente de Camboya y Nigeria también manifestaron su interés en aprender de la experiencia de China para avanzar en sus propias iniciativas ambientales y climáticas.
Eang Sophalleth, ministro de Medio Ambiente de Camboya, señaló: “China ha pasado por mucho en los últimos 20 años. Esa experiencia es muy valiosa. Camboya atraviesa una etapa similar de desarrollo, y con esa experiencia, China puede ayudarnos a reducir el impacto ambiental”.
Balarabe Abbas Lawal, ministro de Medio Ambiente de Nigeria, subrayó que China tiene un gran potencial para ayudar a los países en desarrollo a enfrentar sus desafíos climáticos.
“China es un país que entiende por lo que estamos pasando porque ellos también lo vivieron”, dijo.
Dimitri de Boer, director para China de ClientEarth, una organización de derecho ambiental sin fines de lucro, afirmó que existe una gran oportunidad para que los países en desarrollo aprendan del camino que ha recorrido China hacia un desarrollo verde y bajo en carbono.
La energía solar y eólica ahora suele ser más económica que los combustibles fósiles, y sus costos siguen bajando, mientras que los vehículos eléctricos se están volviendo muy competitivos, explicó.
“Los países con cierto nivel de industrialización están bien posicionados para comenzar a fabricar estas tecnologías verdes, lo que representa nuevas y significativas oportunidades de negocio y empleo”, agregó.