Con la llegada de las bajas temperaturas, nuestra rutina de cuidado corporal suele cambiar. Por lo general, durante el invierno es normal que sintamos que la textura de neustra piel cambie, dando lugar a la molesta "piel de frutilla" o "piel de fresa" en las piernas.
Cómo evitar la piel de frutilla en las piernas durante el invierno
Te explicamos cómo cuidar la piel en invierno para evitar la famosa textura de frutilla o fresa. A continuación los detalles.

Este fenómeno, cuyo nombre científico se asocia a la queratosis pilaris o simplemente a poros e hilos pilosos obstruidos, se caracteriza por la aparición de pequeños puntos negros o rojizos en los poros de la piel, simulando las semillas de la fruta.
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Si bien no es una condición grave ni dolorosa, es estéticamente incómoda. A continuación te explicamos cómo combatirla con una rutina efectiva y sencilla.
¿Cómo cuidar la piel de frutilla?
1. Exfoliación química sobre la física
Aunque la tentación de usar un exfoliante de grano grueso es alta, la fricción exagerada puede irritar la piel seca. Es por ello que se aconseja optar por exfoliantes químicos que contengan ácido salicílico (BHA) o ácido glicólico (AHA). Estos componentes penetran en el poro, disuelven la queratina atrapada y remueven las células muertas de forma suave y profunda. Podés aplicarlos dos o tres veces por semana a través de lociones o geles de ducha específicos.
2. Hidratación intensiva con componentes clave
No todas las cremas corporales hidratan la piel. Lo mejor es buscar fórmulas que contengan urea (en concentraciones del 10%), ácido láctico o alantoína. Estos ingredientes son humectantes de alta potencia y, a la vez, actúan como queratolíticos suaves, ayudando a alisar la textura rugosa de la piel.
3. Modificá tu método de depilación
Si solés depilarte con una maquinaita, lo mejor es hacerlo con un gel o algo que hidrate. Deslizá la cuchilla en la dirección del crecimiento del vello para evitar la foliculitis. Además, asegurate de cambiar las hojitas con frecuencia, ya que una navaja desgastada arrastra la piel y promueve la obstrucción de los poros.