Se acerca el verano y ya comenzamos a sentir las altas temperaturas. Si no hidratamos nuestra piel como corresponde, la misma se vuelve tirante, seca y en muchas ocasiones puede lastimarse.
En la siguiente nota te enseñaremos 4 hábitos que debes practicar en el día a día para hidratar la piel durante el verano.
¿Cómo hidratar correctamente la piel en verano?
- Tomar suficiente agua: mantener una ingesta constante a lo largo del día es clave para reponer los líquidos perdidos. Se aconseja beber al menos 2 litros de agua por día.
- Suplementar con colágeno y vitamina C: ayudan a mantener la firmeza y elasticidad, además de favorecer la producción natural de colágeno.
- Incluir grasas saludables en la dieta: las mismas están presentes en la palta, el aceite de oliva o los frutos secos, y fortalecen la barrera cutánea y reducen la pérdida de agua.
- Dormir bien: el descanso nocturno favorece la regeneración celular y la reparación de los tejidos. Procura dormir al menos 8 horas por día.
La piel debe hidratarse al menos dos veces al día.
Debes saber que el calor, las altas temperaturas y la exposición prolongada al sol, ya sea en el mar o en la pileta, provocan una pérdida acelerada de humedad en la piel. Aunque beber agua es fundamental, no siempre resulta suficiente para mantener la piel flexible y saludable.
"Una piel deshidratada es fácil de reconocer: suele verse opaca, sin brillo, más tirante y con pequeñas líneas de expresión más visibles. Además, puede sentirse áspera, sensible o con pérdida de elasticidad. Estos signos se intensifican durante el verano, cuando la radiación solar acelera la degradación del colágeno y reduce la capacidad natural de la piel para mantener la humedad", asegura Dianara Tomé, especialista en medicina estética y rejuvenecimiento facial de Rennova.
En cuanto a los productos que puedes usar en tu piel durante el verano, te aconsejamos elegir aquellos que tengan entre sus ingredientes ácido hialurónico y glicerina.




