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Lo que viene. Un estudio de Oxford concluye que 47% de los empleos están en riesgo de convertirse en oficios automatizados

¿Se quedarán los robots con nuestros trabajos?

Los avances tecnológicos revolucionan desde hace tiempo el mundo laboral y los avances de la inteligencia artificial despiertan crecientes temores de que las máquinas remplacen a un número cada vez mayor de trabajadores, incluso a los que tienen los empleos calificados.Los ejemplos no faltan: los automóviles autónomos podrían eliminar a los taxistas y camioneros; los algoritmos que juegan un papel creciente en el periodismo, los robots que proporcionan informes a los clientes en centros comerciales o la cirugía robótica e inteligencia artificial a la que recurre la medicina para detectar y reparar tumores cancerosos o anomalías cardíacas.Un estudio en 2013 de la Universidad de Oxford aplicada a 700 profesiones en Estados Unidos concluyó que 47% estaban alto riesgo de convertirse en oficios automatizados.Los datos fueron corroborados por un estudio del Instituto McKinsey, según el cual cerca de la mitad de las actividades del mundo del trabajo podría verse potencialmente automatizada si se adapta las tecnologías actuales. McKinsey consideró, sin embargo, que solo el 5% de los empleos podría estar totalmente automatizado.Hombres superfluosPero Vivek Wadhwa, empresario del sector de la y miembro de la Carnegie Mellon University, en Silicon Valley, considera que estos estudios no vislumbran el auténtico alcance de los riesgos para los trabajadores. "Estos estudios subestiman el impacto de las tecnologías: del 80 al 90% de los empleos serán eliminados en los próximos 10 o 15 años", afirma Wadhwa, autor de un libro sobre el tema. "La inteligencia artificial progresa mucho más rápidamente de lo esperado", señala. "Los asistentes personalizados como Alexa (dispositivo para el hogar de Amazon) o Google Home se vuelven muy inteligentes rápidamente", añade.El historiador Yuval Harari, de la Universidad Hebrea de Jerusalén, advierte que la tecnología convertirá a los hombres en "superfluos", con preocupantes consecuencias sociales. "Mientras que los algoritmos presionan para sacar a los humanos del mercado de trabajo, la riqueza y el poder podrían concentrarse en las manos de una pequeña élite de propietarios de algoritmos muy poderosos, creando una desigualdad sin precedente social y política", dice Harari en su libro Homo Deus: A Brief History of Tomorrow.El académico se refirió al estudio de Oxford, que considera que las pérdidas de empleos por sector obedecen a la automatización: los más afectados serán los cajeros (97%), asistentes legales (94%), panaderos (89 %) o los barman (77 %).James Bessen, economista e investigador de la Universidad de Boston, piensa que se exagera el problema y hace notar que los avances de la tecnología traen más trabajo, pero la naturaleza del empleo cambia. "Los robots pueden reemplazar a los humanos en ciertas tareas, pero no en todo", dice Bessen.Sin embargo, reconoce que la automatización está destruyendo muchos empleos poco calificados y de poca paga. Bill Gates dijo que apoyaba un "impuesto sobre los robots", una idea manejada en Europa y que ya propuso Benoît Hamon, candidato presidencial en Francia.

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