Una novedosa tecnología aspira a transformar el paisaje de la energía eólica con la fabricación de molinos sin aspas.
Este desarrollo de Vortex Bladeless crea un sistema más eficiente, barato y reduce el impacto ambiental.
La idea se le ocurrió al ingeniero David Yánez cuando observaba un vídeo del derrumbe del puente de Tacoma Narrows, ocurrido en 1940. Debido a un acoplamiento estructural entre el viento y el puente, este comenzó a oscilar como si fuese una hoja de papel movida por el viento hasta que finalmente se derrumbó.
¿Y si esa energía se pudiese aprovechar para generar electricidad?
Estos molinos sin aspas atrapan la energía del viento debido a un efecto aerodinámico denominado desprendimiento de vórtices. Cuando la frecuencia de estas fuerzas está lo suficientemente cerca de la frecuencia estructural del cuerpo, este comienza a oscilar y entra en resonancia con el viento (genera remolinos). Esta oscilación genera una fuerza que produce electricidad.
Más eficiente
Es un sistema entre un 47 y un 50% más eficiente que una turbina eólica convencional ya que funciona aunque el viento sople en cualquier dirección, mientras que los molinos convencionales requieren un determinado ángulo del viento.
Al no tener aspas ni engranajes estos molinos son más baratos de fabricar, más silenciosos y son menos peligrosos para el ecosistema que lo rodea. Y, al no necesitar lubricantes, no generan residuos.
Fuente: tvER, Wired, Vortex Bladeless, Computer Hoy
