Una vez más, un viento Zonda dejó a Mendoza "patas para arriba". Una vez más se cayeron cientos de árboles, secos o no, volaron techos, chapas, se incendiaron cientos (sino miles) de hectáreas de áreas turísticas, cayeron casas, paredes mal construidas o bien construidas, se incendiaron casas y cabañas en los pueblos de montaña, voló basura de todo tipo y hubo que lamentar una muerte de una persona (y varias muertes más de animales domésticos). El viento hasta provocó accidentes en las rutas y calles mendocinas, y no fueron más muertes de milagro, en parte también porque se evacuó a tiempo en las localidades donde hubo incendios.
Si bien fue excepcional esta vez (se registraron ráfagas de 120 km. por hora), una reflexión del meteorólogo Federico Norte por Radio Nihuil trae a colación nuevamente el gran debate: ¿Estamos preparados? ¿Tenemos conciencia colectiva y no prendemos un "fueguito para el asado" con ráfagas de 100 km. por hora? ¿Está el arbolado público del Gran Mendoza en condiciones de que tanta belleza no se convierta en un arma letal? ¿Se hace todo como se debe hacer o estamos en la gran "lo atamos con alambre" y "vamo´andando" de los arreglos
Federico Norte se preguntó: "¿Qué habría pasado si era un día laboral?". Eso, ¿qué hubiera pasado si era un día escolar con los chicos volviendo a clases? Con bancos funcionando, con toda una ciudad movilizándose. Porque mirá que cayeron árboles por todos lados, secos o verdes, gigantes o chicos, ramas por doquier, voló cartelería publicitaria puesta así nomás, se volaron carteles de obra pública y mampostería también de obras que se están llevando adelante.
Los árboles y los incendios causaron los daños más significativos. Se cayeron más de 500 árboles llevándose todo por delante todo (cables, autos, casas, alambrados y la vida de una persona). Algunos organismos respondieron rápido (Municipalidades, Defensa Civil, Supercanal, bomberos, preventores, policía)... otros brillaron por su ausencia.
En junio, Diario UNO publicaba una nota en la que se hablaba del primer censo de árboles que se realizará en todo el Gran Mendoza y "desde el Consejo Provincial de Defensa del Arbolado Público advirtieron que se han perdido varios ejemplares y que es necesaria una reforestación".
Más allá de estos planes que son muy buenos se necesitaba y se necesita acción. No puede ser que muchísimos de estos árboles que cayeron hayan sido ejemplares en riesgo o secos, como el que cayó sobre la pared de Huracán Las Heras.
¿Cómo puede ser que no hayan sido sacados los árboles secos como mínimo en estos meses? Y los que están en riesgo, ¿era necesario esperar que reventaran un auto? ¿Que cayeran sobre una casa o una pared? Y hay que agradecer que no se cayeron sobre personas porque, como dijo Norte, si este viento Zonda que se desató en la madrugada del domingo y el domingo en la mañana era en un día laboral podríamos estar lamentando decenas de muertos.
"Sufrimos una descapitalización en el arbolado público", decía Salvador Micali, vicepresidente del Consejo de Defensa del arbolado público, en la nota citada más arriba. Y las pruebas son contundentes, no quedan dudas de esa afirmación de Salvador.
También el mismo especialista les pegó a los municipios que hacen una poda "a la que te criaste" (dicho así por este periodista) y fuera de término. Y podríamos seguir analizando en esta nota, pero mejor rapasá la entrevista con Micali y te vas a dar una idea de en qué fallan los municipios a la hora de podar.
Es más, a veces le sacan el centro del árbol y lo dejan desbalanceado, con más peso de un aldo que del otro, como podemos ver en esta galería de fotos de "el día después" que está debajo.
En definitiva, no sólo necesitamos un censo sino también la acción, bien realizada, con especialistas que digan "sí, se salva hay que apuntalarlo", "no, no hay nada que hacer", con intento de salvar árboles que todavía se pueden salvar y sacando los secos a los que ya no se pueden "resucitar", incluso con estos especialistas planificando de acá a 100 años como alguna vez lo hicieron algunos locos lindos allá por el 1900 y pico, y planificando con sentido urbano. Ojalá no esperemos otra tragedia u otro viendo Zonda que nos tire 600 o mil árboles para entrar en acción.




