El barrio Lihué atraviesa días convulsos. El domingo pasado, un grupo de vecinos mató a Hernán Báez (31), peligroso delincuente, durante un intento de robo en Guaymallén. En represalia, este miércoles, los familiares de Báez incendiaron una vivienda y un kiosco. En una entrevista con Diario UNO, los afectados, quienes ahora cuentan con custodia policial, describieron su situación como un verdadero infierno.
"Vivimos un infierno": el relato de la familia amenazada por la muerte de un delincuente en Guaymallén
Los parientes del ladrón linchado en el barrio Lihué amenazan a una familia que asegura no tener nada que ver con el hecho. "No sabemos qué hacer", lamentan
Aseguran que no tienen relación con el hecho y que a las 3 de la madrugada del domingo ya estaban durmiendo. Al principio, un error en un parte policial llevó a los medios a informar que Báez había sido asesinado en la vivienda -hoy- incendiada. Sin embargo, según fuentes policiales, fue atacado en la intersección de calles Perú y Virgen de las Nieves, falleciendo minutos después en la casa ahora marcada con la frase "1x1 asesinos" en su fachada.
"Somos gente pobre, sin plata, queríamos una custodia el día que sucedió el hecho, pero recién la pusieron este miércoles cuando nos prendieron fuego la entrada de la casa y parte del kiosco", lamentó a este medio el dueño del negocio, un hombre de nacionalidad boliviana que llegó a Mendoza hace 40 años en búsqueda de un futuro mejor que su país de origen no le pudo dar.
A duras penas puede hablar con un nudo en la garganta. Según contó este hombre, que estuvo preguntando por la zona, un grupo de vecinos aparentemente encontró a Báez intentando robar y ya "se la tenían jurada", porque había salido del penal hace cuatro días por varios hechos de robo. Incluso, un pesquisa relacionado a la investigación del asesinato de este delincuente, lo calificó de "violento y peligroso".
“Mirá cómo está de quemada la puerta de mi propia casa, es una locura”, dijo, con lágrimas en los ojos. “Necesito una solución, pero no la encuentro”.
El desgarrador testimonio: "Vivimos un infierno"
En la provincia logró poner un kiosco, comprar una casa y darle trabajo a familiares. Hoy su familia depende de esa única fuente de ingreso, pero quizás, según narró, la historia cambiará porque no soportan sentirse amenazados. "Vivo un infierno tengo 60 años y en lo único que puede pensar es en cuidar a mi familia y cerrar, ¿pero qué hacemos?, no me puedo ir de la noche a la mañana"
La tristeza viene de un hecho que, según su versión, nada tiene que ver con ellos. "En la casa donde parece que lo mataron estaba mi suegra de 96 años y mi sobrino que había vuelto de trabajar. Mi suegra ve de un solo ojo y apenas, ella pensó que el ruido era su nieto que recién llegaba".
"Yo estaba durmiendo enfrente. Lo que me dijeron es que lo estaban persiguiendo, intentó forzar la puerta de ingreso y le dieron la paliza ahí. Me enteré cuando salí y estaba lleno de gente. Me desmayé y mi esposa también, jamás vimos algo así", narró.
Su angustia se traslada a todos los vecinos de la cuadra. Diez de ellos aseguraron a este diario que su rutina cambiará, los niños no saldrán hasta muy tarde a divertirse y las reuniones de silla y mate en la vereda entre amigos se van a limitar.
"Qué vamos a hacer, es un peligro todo lo que está pasando, y encima nosotros tenemos que cambiar nuestra forma de vivir por unos delincuentes. Todo se modificará por culpa de un par de delincuentes", dijo uno de ellos, jubilado, que trabajó toda su vida y aseguró que lo único que quiere es poder estar en paz.
Este miércoles, delincuentes prendieron fuego la casa del hombre
La familia sitiada por los delincuentes, al no tener respuesta de la Justicia y para saber qué pasó, investigó por sus propios medios para entender qué había pasado. Aseguran que Báez no ingresó a la casa de su abuela de 96 años con la intención de robar, sino que buscaba esconderse, perseguido por personas que querían matarlo.
En sus averiguaciones descubrieron que varios vecinos del delincuente "se la tenían jurada", y que en la noche del viernes eran muchas personas que lo buscaban. Esto explica la confusión de las víctimas, que al escuchar los gritos no comprendían de dónde provenían tantas personas que irrumpieron en su hogar para golpear a Báez.
Sin embargo, a pesar de que nada tiene que ver, la familia del ladrón los culpa y les advirtió que la venganza será "1x1". Por si fuera poco, les arrojaron bombas molotov en la puerta de ingreso a ambas propiedades este miércoles.
El prontuario del delincuente asesinado en Guaymallén
Baez Amarfil, de acuerdo al Ministerio de Seguridad, había cometido al menos cinco delitos desde 2012 hasta 2023:
- 19/1/2012: Robo agravado por uso de arma
- 11/7/2019: Lesiones leves dolosas doblemente calificadas en concurso ideal en violencia de género y daño simple
- 6/2/2020: Tenencia ilegal de arma de fuego y amenazas agravadas
- 11/11/2020: Robo simple
- 23/7/2023: Portación ilegal de arma de fuego y violación de domicilio
Según la información brindada, el hombre fallecido, quien también vivía en el Lihué pero en la manzana 30, murió a las 0.40.
El operativo fue realizado por la Unidad de Investigaciones Departamental de Guaymallén, Homicidios, Científica e Infantería, quienes estuvieron presentes por posibles disturbios en la zona entre la familia de los vecinos y la víctima fatal.






