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Análisis

Viviana Rivero: "Las vocaciones nos persiguen, nos atrapan y vienen grabadas en el ADN"

Viviana Rivero, la abogada cordobesa que dejó su profesión para escribir. Tiene 14 libros y acaba de lanzar “Una luz fuerte y brillante”
Editado por Paula Jalil
jalil.paula@grupoamerica.com.ar

En 11 años que lleva como escritora, Viviana Rivero ha lanzado 14 libros . El primero, Secreto bien guardado fue un best deller y ya tiene una serie en Netflix que lleva el mismo nombre.

Viviana Rivero mantuvo una charla amable en el programa La Conversación de Radio Nihuil desde su residencia en Córdoba. Es una apasionada de la novela histórica y el realismo romántico y así lo refleja en su nueva novela Una luz fuerte y brillante .

En 2014 hubo un ataque aéreo contra un mercado en Erbin, un suburbio de Damasco, capital de Siria, en donde fallecieron cientos de personas. Ese año, Estados Unidos, Reino Unido, Francia y seis países más se involucraron en la guerra en Siria apoyando a la oposición al gobierno. Hasta el propio Barack Obama, presidente de Estados Unidos en ese entonces, pidió la renuncia del presidente sirio, Bashar al-Ásad, quien continúa en el poder.

La novela transcurre en ese contexto de guerra. Se debate entre dos historias. Un fotógrafo argentino que vive en Barcelona, ​​decide ir a Siria a cubrir la guerra, pero para eso necesita un contacto que lo ayude a cruzar a Duma, la principal ciudad tomada por los rebeldes. La familia Al Kabani, que ha perdido su negocio por la guerra, ayuda a Álvaro a introducirse en Duma. Salma, una joven musulmana sunita, lo enamorará y juntos tendrán que atravesar grandes riesgos. La historia de Nunú, transcurre en los sesenta, pero atravesará y marcará a Salma y Álvaro. Un atrapante y apasionante relato de amor entre las ruinas y la guerra.

-Viviana, ¿conocés Siria y Líbano? ¿Qué te llevó a empezar la historia en Medio Oriente?

-Me impactó mucho porque conocí una pareja que vino a instalarse en Argentina huyendo de la guerra y me los presenté. Una señora que es lectora y con los años se hizo amiga mía, m e dijo: 'quiero que conozcas a unos parientes lejanos míos que han venido de Siria'. Me contaron su vida, cómo huyeron y era tan tremendo, tan electrizante todo lo que contaron.

-¿Por qué huyeron?

-Son una pareja joven, ambos profesionales, él ya no sabía qué más que estudiar para que no lo manden a la guerra porque al man while estudie no lo mandan a la guerra. Tenía dos posgrados. Me dijo: “Yo no quiero matar ni que me maten”.

-¿Por qué eligieron Argentina?

-Por casualidad leyeron un artículo que hablaba de que Argentina había sacado una ley para recibir a los refugiados de la guerra en Siria y se acordaron que un pariente lejano del abuelo de ellos había venido a Argentina. Empezaron a investigar por Facebook hasta que dieron con sus parientes que no conocían. Les explicaron que ellos eran parientes lejanos y les pidieron que los llamen porque la ley decía que la única manera de que los sirios podrían venir al país era demostrando el árbol genealógico. Esa persona aceptó y los ayudó.

-¿Cómo era vivir en la guerra?

-Cuando me cuentan cómo vivían allá la guerra, supe que solo tenían tres horas con electricidad y en ese momento tenían que cargar celulares y todo lo que involucra tres horas de electricidad para una familia. Me contaban cómo los militares entraban y allanaban una vez a la semana a todas las casas de la cuadra y si no dabas rápido el documento, te mataban. Cuando me contaban cosas tan tremendas como esas, dije: "Quiero escribir y contar".

-Investigaste para conocer más de la historia.

-Empecé a hacer una investigación porque la vida de ellos era de una pareja muy normal, pero yo inventé la historia de un fotógrafo con una chica musulmana. Para eso tuve que investigar y charlar mucho con la gente del Centro Islámico y quedó plasmado en el libro. Tiene dos historias, una que es actual en el medio de la guerra, en medio de la Siria empobrecida y otra en los años '60 que es la Siria del esplendor y cuento la historia de mujeres, la estirpe de las mujeres, que los hombres se pueden casar con varias esposas y voy contando cómo es su vida.

-Cuando empecé a ver tu libro, me hizo acordar mucho a las novelas de María Dueñas y encuentro que dialogaste con ella el año pasado y nosotros tuvimos una larga charla hace dos semanas. Veo similitudes entre ustedes, ¿es correcto?

-Sí, empezamos la carrera juntas, solo que ella en el mundo desarrollado y yo aquí, pero me acuerdo que María sacó su primer libro cuando yo publiqué mi primero, el que tiene una serie en Netflix ( Secreto bien guardado) y ella El tiempo entre costuras . Como pertenecemos las dos a la misma editorial, en algunos eventos internacionales nos hemos encontrado y hemos charlado muchas veces. Compartimos la pasión por la historia porque son novelas históricas. Más allá de la historia de amor que uno quiere contar.

-María Dueñas nos decía que tiene una gran pasión por la investigación y la documentación. Vos hacés novelas que están en periodos históricos distintos, en diferentes lugares, fuera del país. ¿Tendrás que documentarte y estudiar mucho, no?

-Me encanta esa parte, los que escribimos ese tipo de novelas es porque nos gusta mucho la historia. Uno se pone a investigar y encontrás temas muy interesantes y de golpe estás metiendo cosas que no tienen que ver. Siempre me digo que tengo que parar porque tengo que estudiar para lo que quiero escribir. La historia es apasionante para el que le gusta y hacer la investigación es muy lindo porque descubrís perlas. Me pasó con el libro El alma de las flores , que escribo acerca de la historia de la Guerra Civil española y encontré cosas que no estaban en los libros porque me lo contó el hijo de un político de esa época y si no lo ponía en ese libro, se perdía para siempre. Tomo como una joya a esos hallazgos.

-Contás en el libro que las mujeres no pueden elegir cualquier carrera sino tienen que estudiar algo que esté relacionado con el negocio familiar ¿Querías escribir desde el punto de vista de las mujeres?

-Al principio me costaba mucho ponerme en la cabeza de Salma y Nunú, que son los dos personajes femeninos principales porque la cabeza de uno funciona como occidental, entonces leí mucha literatura siria, libros de historia, el mundo árabe, documentales, entrevistas porque hay que ponerse en la cabeza de una mujer siria y descubrir cosas como estas. No es tanto por ser mujer sino que tienen notas altas en el colegio, el premio es que pueden elegir carreras “top” como Medicina, Bioquímica o Ingeniería. Justamente por tener buenas notas tendrían que poder ser libres de poder elegir lo que quieran pero no. Y yo hablaba con la chica que emigró a Argentina y le preguntaba cómo se sintió y me dijo que es lo que le enseñaron de niña, lo que enseña a sus hijos y sabe que no está bien en algún punto pero es así.

-Repasando tu historia personal y la del libro, Viviana Rivero también rompió un mandato cuando decidió dejar la abogacía y dedicarse de lleno a la escritura. Tu familia te decía que no estaba bien visto para las mujeres.

-Mi padre era escritor con premios ganados y libros editados. Él editaba los libros cuando ganaba algún premio, no tenía una editorial como tengo yo. Tenía que trabajar de otra cosa y el escritor que no trabaja de escritor, escribe de noche, los sábados y domingos. Mi mamá decía: “En esta casa nadie va a hacer carreras que tengan que ver con la literatura”.

-Desembocó en gran cantidad de publicaciones en un corto tiempo, en una década más de diez libros.

-Ninguno de los tres hijos seguimos carreras que tuvieran que ver con la literatura porque teníamos esa idea que era como media pecaminosa, que no te iba a llevar por buen camino. Pero en un momento yo supe, las vocaciones nos persiguen y nos atrapan y vienen grabadas en el ADN. Las vocaciones no como un título sino entendido como esas inclinaciones, esas facilidades que tenemos, esos gustos. Yo digo que las tenemos grabadas en el ADN porque no las hemos elegido, viene ahí y nos damos cuenta de que nos gusta tal o cual cosa. Cuando uno lo descubre y logra desarrollarlo, hace de este mundo un lugar mejor porque ya no trabaja por el dinero sino por gusto. Estás hasta las tres de la mañana sin saber cuánto vas a ganar.

-Te inclinaste por tu vocación.

-Esto fue lo que me pasó, por lo cual estuve dispuesta a dejar mi carrera de abogada. Cuando descubrí que me gustaba mucho escribir y mi primer libro se vendía, fue un best seller y lo escribí por hobbie. Mi segundo libro había ganado un premio a nivel nacional de novela histórica. Dije: "Yo creo que puedo vivir de esto. Me acuerdo que le dejé todos mis juicios a una colega, amiga y yo me seguí levantando a las siete de la mañana para llevar a mis hijos a la escuela pero ya no me ponía los tacos altos para ir a Tribunales a litigar sino que me quedaba en medias en mi casa escribiendo.

-Otra de las cosas que nombrás y que une a Argentina con Siria es el mate. ¿La pareja siria con la que hablaste tomaba mate?

-Ellos no tomaban, pero me enteré de una nota de color que decía que el segundo consumidor de mate después de Argentina, es Siria. Porque los sirios emigraron a Argentina y muchos volvieron a sus lugares y llevaron el mate a Siria. Es un lugar en donde predomina la religión musulmana y no toman bebidas alcohólicas, entonces toman bebidas energizantes como el café, el mate y lo adoptaron de tal manera que son el segundo consumidor de yerba mate. Tiene todo un culto, los mates, las bombillas, los mates de plata, es un ritual como es en Argentina.

-La población cristiana del Líbano ve con malos ojos a los que toman mate.

-Hay una minoría cristiana en Siria, hay bastantes más cristianos en Líbano. Aunque sean cristianos tanto en Líbano como en Siria, son más parecidos a los musulmanes, son estrictos, sus hijas no quedan solas con los novios antes de casarse. Hay una serie de reglas que tiene que ver con la moral. El cristiano de Medio Oriente cría a sus hijos muy parecido al musulmán de allá.

-¿Cómo decidiste que el protagonista, Álvaro, sea un corresponsal de guerra y que tenga esa mirada occidental, de ver raras las costumbres musulmanas?

-La idea era elegir un hombre suelto, como son los fotógrafos de guerra. Tuve que investigar bastante y tuve la oportunidad de hablar con varios para ver cómo era su vida, en general no tienen familia. Álvaro es un argentino con padres españoles que había pasado mucho tiempo en Europa y criado en libertad completa. Quería que a él todo lo sorprendiera. Después de haber pasado tres meses encerrado en un edificio en ruinas con una chica universitaria, de la cual se está enamorando. No quería que la juzgara porque él se crió en libertad. Las cosas que eran dañinas sí le chocaban y lo hablaba pero lo que no, como que Salma rezaba cinco veces al día, él se sorprendía pero ni juzgaba, no tenía el prejuicio. Me pareció que era muy apasionante cómo estos hombres arriesgan su vida por una foto, para mostrar al mundo una foto de guerra.

-Pero ¿cómo es la guerra en Siria?

-Manda el Gobierno, está el presidente pero hay ciudades, lugares que están tomados por los rebeldes. Por ejemplo, Duma, está a 30 minutos de la capital, Damasco. Cuando una persona entra a esa ciudad, es tierra de nadie, no hay ley, puede pasar cualquier cosa, las mujeres pueden ser violadas, los hombres asesinados a sangre fría. Ahí es en donde se pelea la guerra, en donde hay bombas, metralletas, tiros, hay batallas y ahí es en donde se meten los fotógrafos.

-Y es toda una odisea entrar.

-Hay que entrar con un contacto y no se sabe si se sale o no. Álvaro queda atrapado en ese lugar y por esas cosas de la vida, con una chica, en un edificio en ruinas, sin comida, sin comodidades y con muchas horas para conversar y conocerse.

-Decías que no te interesan los personajes perfectos, pero cómo congeniar con el realismo romántico. Está el prejuicio de que lo romántico, muchas veces, roza la perfección ¿cómo llegás a marcar esa diferencia?

-En este libro hay dos historias, la historia de amor de Álvaro y Salma y la de la vida de Nunú que es una mujer muy sometida. Son dos historias que van paralelas y en un momento se unen. Voy contando desde que Nunú es una niña todo lo que pasa y cómo ella va enfrentándose con esa idea de que la mujer siempre que quiere algo es no, siempre se le niega y va pasando por distintas etapas, hasta que es una señora mayor que llega a un estado de poder, con plata del marido que la tenía como tercera esposa y ella puede tomar decisiones, pero hay que ver si se va a animar.

-¿Temés hablar del amor?

-No le tengo miedo a hablar del amor en todas sus facetas, no solo de una pareja, que sería un amor romántico. Siempre hablo en mis libros del amor a los hijos porque digo que después de que tenemos uno nunca volvemos a ser los mismos. El amor a las vocaciones, el amor a la tierra, que podemos llorar por el aroma de una comida que nos hizo acordar a nuestra tierra cuando estamos viviendo fuera del país. Y el amor romántico que nos lleva a estar dispuesto a vivir en la otra punta del mundo.

-El amor tiene muchas facetas.

-Las facetas que tiene el amor creo que son el motor que mueve el mundo y cuando las toco, no le tengo miedo porque todavía vivimos el amor. Si uno lo hace con cuidado y con respeto, nos sentimos identificados con las historias. Las historias reales son imperfectas, nosotros tenemos nuestras propias historias de amor con fallos, con idas y vueltas, con segundas oportunidades y así de que sean los libros cuando voy a hablar del amor, para que sea real, para que uno se identifique.

-Realistas ¿no?

-Sí y no le tengo miedo porque siempre digo que el amor nunca va a pasar de moda porque es uno de los sentimientos en todas sus facetas que marca al ser humano, que es el motor del mundo.

-¿Te han hecho alguna propuesta para hacer una serie?

-De Una luz fuerte y brillante todavía no porque es muy nueva. Pero sí tengo un libro que se llama Zafiros en la piel que lo compró una productora mexicana y están por hacer una miniserie. Ese libro tiene diez historias y van a hacer las diez historias. Y el libro del vino ( Y ellos se fueron ) que está tímidamente llamando a la atención de algún gigante. Es la historia del vino en Argentina y una mujer inmigrante, su historia de vida, de sus hijos y sus nietos. Ojalá que se dé.

-¿Cómo te ha tratado el mercado editorial a nivel nacional, teniendo en cuenta que sos cordobesa?

-He pasado poco tiempo en Córdoba los últimos años. Todos los años paso tres meses en Madrid, España, que es uno de los lugares en donde más vendo; se venden en México, en Colombia, en todos los países de Latinoamérica y algunos de los libros también están traducidos. La editorial me ha ido acompañando y yo he tenido que soltarme y no decir que vivo en Córdoba. Paso la mitad de mi tiempo en Buenos Aires y recién ahora se está reanudando toda la actividad cultural y literaria y en breve me voy tres meses a Madrid, que hace mucho que no íbamos por la pandemia, pero aparentemente, ahora vamos a empezar a hacer presentaciones. El escritor tiene que acompañar el libro, entonces me he acostumbrado a vivir un poco en cada lugar y ayuda que los chicos se van poniendo grandes y ellos viajan, cuando eran más chicos, me costaba.

-Tanto viaje, tanta maleta y tanto aeropuerto ha tenido un costo interno.

-No todo se gana, algunas cosas uno pierde por el camino porque además, es un cambio grande de vida y no todos entienden los cambios. Yo era una abogada que trabajaba en la ciudad y salía y descansaba mis ocho o nueve horas y volvía y de repente, andar viajando por todo el mundo, no es fácil. Uno tiene que encontrar las personas adecuadas que te van a acompañar en esto y eso ayuda mucho.

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