Luego de una vendimia emocionante, repleta de festejos memorables con grandes artistas, la rutina mendocina sigue y así también el tan cotidiano consumo de vino. Este alimento, inventado hace siglos, otorga beneficios indiscutibles al organismo cuando se lo consume de forma moderada.
Durante la pandemia, se habló de las cualidades preventivas del vino en el organismo para casos de covid. Un estudio realizado en el Reino Unido evidenció que, quienes consumían una o dos copas de vino tinto al día, disminuían entre 10% y 17% las probabilidades de contraer la enfermedad.
Es que el vino, a diferencia de las demás bebidas alcohólicas, le otorga tantos beneficios al cuerpo que muchos expertos recomiendan consumirlo de manera moderada.
Beneficios del vino en el organismo
Previene enfermedades cardíacas
Se trata de los antioxidantes hallados en el alcohol, principalmente en el vino tinto. Estos ayudan a prevenir enfermedades de las arterias coronarias, que suelen ocasionar los ataques cardíacos.
Un estudio de la Universidad de Harvard evidenció que quienes consumen vino moderadamente pueden llegar a tener un hasta un 30% menos de probabilidades de padecer un ataque cardíaco.
Antioxidantes que retrasan el envejecimiento
Los antioxidantes tan presentes en el vino tinto también ayudan a retrasar el proceso del envejecimiento, desacelerando la oxidación de las células.
Otro de los componentes relacionados con el retraso del envejecimiento es el resveratrol: un elemento que se halla en la piel de la uva tinta y que protagoniza la mayoría de los beneficios del vino tinto.
Previene el cáncer
Nuevamente, los antioxidantes: estos son capaces de reducir el riesgo de sufrir distintos tipos de cáncer, principalmente de colon y mama.
Cáncer de cólon: el consumo moderado de vino tinto de manera regular reduce hasta un 50% la posibilidad de sufrir tumores intestinales. Así lo confirmó la Universidad de Leicester luego de estudiar los efectos del resveratrol.
Cáncer de mama: beber alcohol aumenta el riesgo de cáncer en general. Sin embargo, el vino tinto tiene efectos distintos. Un estudio publicado en la Journal of Women's Health concluyó en que los químicos ubicados en la piel y semillas de las uvas tintas reducen los niveles de estrógeno y aumentan los niveles de testosterona en las mujeres. Por lo tanto el consumo moderado de vino tinto ayuda a disminuir el riesgo de desarrollar cáncer de mama.
Aporta minerales
Son tantos los minerales que contiene el vino que se lo llega a considerar un alimento. Algunos de ellos son el magnesio (ayuda a reducir el estrés), el litio (equilibra el sistema nervioso), el zinc (mejora las defensas), y el calcio (fortalece los huesos).
Protege a la piel del sol
Actualmente, todo dermatólogo recomienda utilizar protector solar a diario. Es que los rayos UV ya no son inofensivos a la piel.
El vino, por su parte, contiene los llamados flavonoides: componentes que refuerzan las células y reducen los efectos negativos que los rayos ultravioletas generan en la piel.
Luego de tantas razones para tomar vino, cabe destacar la importancia de su consumo responsable. La ingesta moderada puede ser favorable para la salud general, existiendo así más más beneficios que perjuicios para la salud. De esta forma lo confirma un estudio realizado en la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana, Cuba.




