Mendoza será sede este año del Primer Concurso Sudamericano de Poda de la Vid. Desde 2012 se venía realizando un concurso nacional, con la participación de podadores de las regiones vitivinícolas argentinas, pero esta vez también participarán los que ganaron concursos similares, todos promovidos por la firma Bahco, en Perú, Chile y Uruguay.
El anuncio formal del concurso de este año, se realizará el próximo martes 15, a las 12.30, en el Ente Mendoza Turismo, en San Martín 1143. Ese día se anunciará que esta vez la sede serán los viñedos de la bodega Andeluna y que se realizará en la mañana del 31 de agosto.
El evento ha sido declarado de interés turístico por el Ente y los organizadores ofrecen en esta edición un traslado exclusivo a todos aquellos interesados en conocer y vivir esta experiencia. Esta oferta estará abierta a un cupo de 22 turistas.
Los visitantes recibirán un kit exclusivo de podador, consistente en tijera, guantes y remera (obviamente Bahco) y podrán asistir a la competencia de poda como espectadores. Una vez finalizado el concurso, y con la guía de un podador profesional, podrán vivir la experiencia de los rudimentos del uso correcto de la herramienta manual y las técnicas de poda.
El tour concluye con un almuerzo compartiendo el menú del evento junto a todos los concursantes, el staff de Bahco, la prensa especializada y la gente de la bodega Andeluna.
“En Argentina, Bahco inicia esta competencia en la provincia de Mendoza en el año 2012, como parte de sus actividades de responsabilidad social empresaria y, al día de hoy, ya se considera parte de la tradición entre los podadores argentinos”, contaron desde la firma organizadora.
También informaron que el concurso se realiza “a modo de reconocimiento hacia la importancia de una poda esmerada y a la buen labor del podador quién, con esfuerzo, cuidado y dedicación, procura cumplir con las expectativas que se plantean en torno a esta actividad”.
Además agregaron que este año la competencia incluye a podadores de otros países “añadiendo mayor competitividad, exigencia, dinamismo y rendimiento de parte de los concursantes”.
La poda de vid es un gesto milenario y esencial en el cultivo de la vid. De esta forma su forma y se limita su crecimiento natural, obteniendo como resultado una cosecha más simple y, esencialmente, mejorando drásticamente la calidad de las uvas.
El año pasado, en la edición VII del Concurso Nacional de Poda de Vid, que se realizó en espalderos de la Bodega López, en Gutiérrez, Maipú, participaron 80 los trabajadores y el ganador fue Jonathan Agüero, un joven de Tupungato.
En el concurso se evalúa la rapidez, pero también la idoneidad del corte, por lo que no siempre el más rápido es el mejor podador.
José Luis Arias (69), un obrero rural de Junín, explicaba hace un tiempo a este cronista mientras podaba espalderos en el “Jardín de Mendoza”, cómo debían realizarse los cortes y dónde. Dio clases sobre los “pitones”, los “cargadores” y los “frutales” y mostró aquellos sarmientos que se debían descartarse, para que la vid “no se amachorre”.
Hay que reconocer que la clase de don José fue casi en vano. El cronista siguió siendo un bruto.




