Un dramático momento se vivió en la estación Burzaco del tren Roca cuando un niño de dos años se cayó a las vías y casi es atropellado por una de las formaciones.
El estremecedor caso sucedió el sábado pasado minutos antes de las 20, momento en el que las cámaras de seguridad de Trenes Argentinos lograron captar a un nene que se soltó de la mano de su mamá y cuando quiso tocar el vagón, se cayó en la fosa donde están las vías.
En las imágenes de las cámaras que posee la estación, se observó como el tren comenzaba a avanzar para retirarse de la estación, pero ante los gritos desesperados de la mamá y de los pasajeros, frenó y así una policía de la bonaerense logró bajar a las vías para rescatar al menor.
“Burzaco, para comando con prioridad. Andén 1, un menor se cae a las vías entre el andén y la formación”, indica una operaria de Trenes Argentinos a emergencias.
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Lo sorprendente de este hecho es que el menor resultó ileso, aunque sí se mostró asustado por el difícil momento que vivió. Por cuestiones de seguridad, el niño fue trasladado hasta el hospital Lucio Menéndez donde confirmaron que solo sufrió traumatismos leves por la caída y el golpe.
Horas después del dramático hecho, Abril contó en El Trece como fue el momento: “Estaba con mi nene. Habíamos bajado en Burzaco. Mi nene quiso tocarlo porque tiene una obsesión con los trenes y metió el piecito. La desesperación de una madre no tiene precio”.
“Por suerte no pasó nada grave. Fue un milagro. Si no fuera porque la policía se tiró abajo del tren, hubiera pasado cualquier cosa”, expresó.
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Otras de las cuestiones que llamó la atención del hecho y que sin dudas lo caratula como “un milagro de Navidad” es que Gisele Sotelo, la oficial de la UTOI que lo rescató, se había tomado la formación equivocada.
“Creo que Dios me puso en ese momento porque me tomé el tren equivocado. Cerré los ojos y lo agarré como pude. Tenía miedo, pero todo pasa por algo”, contó Sotelo.




