Nunca se me han dado bien las tareas de manualidades. De hecho, en el colegio, siempre era un aprobado con lo justo, pero este DIY (hazlo tú mismo) es tan simple y tan novedoso que quise hacerlo, me animé y no puedo decir que haya quedado mal, porque me encantó su resultado.
Lo mejor que tiene este DIY y que no es otra cosa que tomar piedras que se pueden encontrar en la calle, es que el gasto de dinero es mínimo y no tiene nada que ver con tomar un cajón y transformarlo en una biblioteca, usando cinco o seis herramientas que posiblemente no se tengan en casa, ni elementos que cuesten una fortuna.
No, en este caso, se trata de un DIY simple, sencillo y que si hay un poco de suerte, ya se tengan todos los elementos en casa, lo que es muy probable en caso de que se tengan hijos en edad escolar.
Cómo es el DIY con piedras para hacer un adorno novedoso
Crear un DIY, en parte, significa tomar un objeto y transformarlo en algo más. En este caso, lo que vamos a necesitar son piedras, no muy grandes, sino que entren en la palma de una mano y que, en lo posible, tengan una forma circular u ovalada y sean planas. Aquellos y aquellas personas que hayan jugado de chicos con piedras, ya sea para hacerlas rebotar en el agua o al tejo, sabrán de las que hablo.
Además de estas piedras chiquitas, también se van a necesitar una o más piedras que tengan la misma forma, pero que sean más grandes y a ella sumarle otros elementos, como témpera o pintura y pegamento o silicona.
Una vez que se tienen todos los elementos, lo que se debe hacer es jugar a pintar. Por ejemplo, en las piedras chicas se le pueden dibujar rostros. En mi caso, me conformo con solo recrear algunos ojos y colocarlas en un semicírculo, usando pegamento o silicona, en el contorno de la piedra más grande.
De esa manera, y haciendo algo tan simple como este DIY, es que tendremos un portavela o un portamaceta (de las pequeñas) muy simpático a base de piedras, pero muy lindo para adornar hogares o incluso, jardines.



