Esta parte de las frutas cítricas, como los limones, pomelos, mandarinas y naranjas, suele ser agria y un poco ácida. Siempre se ha pensado que esta parte de los cítricos es mala para la salud o no debería consumirse.
Este mito no es para nada cierto. Si bien su sabor no es de los más agradables, es una parte de la fruta rica en nutrientes y con grandes propiedades, incluso con más beneficios que la pulpa en sí misma.
La parte blanca de los cítricos se llama albedo y es una zona de la fruta perfectamente segura que se puede consumir sin problemas. El albedo es fuente de fibra, antioxidantes, pectina y hesperidina, compuestos beneficiosos para la salud digestiva.
Además, esta parte de los cítricos ayuda a regular los niveles de glucosa en sangre, disminuye el colesterol malo y es fortalece las defensas naturales del organismo.
Puedes aprovechar el albedo blanco de los cítricos de diferentes formas. En lugar de retirar la cáscara al preparar budines, puedes licuarla completamente y añadirla. Además, se pueden caramelizar las cáscaras para preparar una confitura sana y nutritiva.
Por otro lado, si no te gusta esta zona de la fruta, puedes retirarla tranquilamente, pero no olvides que no es peligrosa ni mala para la salud.
Los cítricos son alimentos frescos, dulces, un poco ácidos y naturales que están repletos de beneficios. Lo ideal, según expertos, es consumir entre 3 y 5 piezas frutales a la semana para una dieta equilibrada.
Además, lo mejor es consumir la fruta entera, sin ningún tipo de procesado, cocción o batido. Cuanto más fresca y completa, más nutrientes aprovechas. Consume fruta de temporada, bien lavada y, de ser posible, con su piel.