Diario Uno Sociedad Gil Pereg
Doble homicidio agravado

Una sorpresa entre quienes han visitado a Gil Pereg en la cárcel

El 26 de octubre comienza el juicio a Nicolas Gil Pereg por el asesinato de su madre y una tía. En dos años y medio preso fue visitado por tres personas

Por UNO

A la espera del juicio por el asesinato de su madre y de su tía, se conocieron algunas particularidades de la vida de Nicolas Gil Pereg en la cárcel. Lo que se supo en las últimas jornadas es que en dos años y medio que lleva encerrado en el penal recibió solo tres visitas y una de ellas sorprendió porque se trata de alguien que no conocía a este singular israelí que arriesga prisión perpetua si es encontrado culpable por el jurado popular formado para determinar su responsabilidad en los crímenes.

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Quienes han visitado a este hombre de 40 años, que muchas veces aseguró sentirse un gato e incluso llegaba a las audiencias judiciales maullando son tres personas: un abogado, un miembro del Tribunal de Ética del Colegio de Arquitectos y un mujer, integrante de una sociedad protectoria de animales.

Lautaro Bracheta, que es uno de los abogados del acusado contó que "es la única de los tres que no lo conocía antes de su detención. Y la que más lo visitó. Tienen en común el amor por los gatos. Esa habría sido su mayor motivación para escribirle una carta, en la que le propuso visitarlo. Gil Pereg aceptó su interés, y comenzaron a verse todos los sábados por la mañana, día permitido".

El profesional, en declaraciones a diario Clarín agregó: "Se trataba de una amistad, y no de una relación amorosa. La mujer formaba parte de una asociación de animales y se solidarizó con él". También dijo el abogado que hace un año su cliente dejó de preguntar por sus gatos y el predio en el que vivía.

El juicio

Nicolás Gil Pereg, preso y acusado de asesinar a la madre y a la tía en su casa en 2019, será juzgado en una de las flamantes salas de audiencias del nuevo Polo Judicial. Esto también implicará el estreno de otra de las instalaciones del predio construido detrás de la cárcel de Boulogne Sur Mer: el presoducto que conecta esa sede penitenciaria con las salas de audiencias y los despachos el fuero penal del Gran Mendoza.

Que el israelí que durante meses se consideró un gato sea declarado culpable o no culpable será determinado por un jurado popular al final de las audiencias de las que participarán testigos y se evaluarán pruebas con alegatos de presentación y previos a la deliberación.

El proceso será conducido por la jueza técnica María Laura Guajardo quien estuvo a cargo, como durante las últimas semanas, de las audiencias preliminares del caso Gil Pereg.