La Argentina entera esperó para ver este domingo la final del Mundial Qatar 2022. Algunos ya tenían todo planificado y otros lo vieron en donde fuera: en sus lugares de trabajo, en la calle, en pantalla gigante, en un bar o en la vidriera de un negocio.
Una mendocina vivió con su marido francés la final del Mundial Qatar 2022
Sin embargo, pocos lo vivieron como Analía Boggia y su marido, Sebastián Carrere. Ella es mendocina, comunicadora social y trabajó en medios locales y actualmente viven en Ustaritz, una ciudad cercana a Bayona, en el suroeste de Francia. Él es francés y vivió en Argentina y piensa que es el país que merece ganar la Copa del Mundo.
Así es que este domingo, a las 12 en nuestro país y a las 17 en Francia, ambos vieron la final junto a sus dos hijos, el más pequeño de 11 meses y el mayor de 5 años, e hincharon por Argentina.
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La experiencia de ver el Mundial lejos de Argentina
Ana cuenta que si bien no es una gran fanática del fútbol, para ella cada Mundial es especial, pero esta vez lo es mucho más por estar tan lejos de Argentina y por tener que jugar la final con el país en el que vive desde hace tres años y en el que siente feliz junto a su familia. De hecho, su hijo menor nació en Francia.
Ana y Seba se conocieron en el 2013, cuando ella había sido invitada a Francia a estudiar, junto a un grupo de alumnos de otros países, una especialización en Diseño Web y Comunicación multimedia.
Cuando le faltaban dos meses para su beca terminara y ella tuviese que volver a Argentina, conoció a Sebastián Carrere, o "al Seba" como ella le dice.
Él y su familia son de Ustaritz, y por esto es que actualmente viven en este lugar del Sur de Francia, a solo 30 minutos de España y muy cerca de la Playa de Anglet, ubicada en la zona del País Vasco.
Vivieron un poco una relación a distancia, entre 2013 y 2015, viajando él para Argentina y ella hacia Francia. Pero en el 2015, Ana se quedó por un tiempo a vivir allá.
La mendocina cuenta que su marido también es hincha de Argentina, no solo por haber vivido un tiempo en el país -su sueño era vivir en Argentina- sino porque entiende nuestro espíritu y lo comparte. De hecho, decidieron instalarse en Mendoza durante unos años, en los que nació el hijo mayor de la pareja.
Luego y por razones familiares (Sebastián tiene una hija adolescente) toda la familia regresó a vivir a Francia. Pero su corazón quedó un poco en Argentina.
Sin embargo, reconoce que no solo en Francia, sino en otros países en los que ha estado, cuando dice que es argentina, todo el mundo le nombra a Maradona y a Messi.
Además de que su esposo "tiene puesta la camiseta" de Argentina, y aunque ella está lejos del país, este Mundial lo ha visto junto a dos amigas argentinas.
"Todos los partidos nos hemos juntado a verlos, con Daniela (una marplatense también casada con un francés) nos hemos reunido hasta con nuestros hijos a ver jugar a Argentina", relata.
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La emoción por La Scaloneta
Ana cuenta que hace poco tuvo una conversación con un compañero de trabajo al que ella le dijo "yo el domingo voy a llorar" y él le retrucó que tenía el 50% de posibilidades de llorar, todavía no estaba nada dicho.
"Lo que yo le quería decir, es que voy a llorar igual, pase lo que pase, porque es mucha la emoción que tengo, más con este equipo", asegura.
Para Ana, la famosa Scaloneta, ha demostrado tener un espíritu de equipo que la conmueve, mucho más que la Selección francesa.
"Lo que yo veo es que Francia es un conjunto de estrellas, en cambio la selección argentina es un equipo, un grupo de amigos. De hecho los franceses cuando ganan, festejan mirando a la cámara, los argentinos se abrazan entre ellos", suma.
Si bien está lejos y viviendo en el "primer mundo", Ana no deja de preocuparse por la realidad económica del país, primero porque su familia está acá y todos los días habla con ellos del año tan difícil que están viviendo.
Pero, además y por sobre todas las cosas, porque por más que en Francia esté ahora su casa, la Patria -como lo dijo el poeta Rainer Maria Rilke- es primero y antes que todo, la infancia. Y su infancia está acá en Mendoza, junto a su hermana y a sus dos hermanos varones, a su madre y a su padre que dejó una marca indeleble en su vida.
Por esto también quiere que Argentina gane la Copa del Mundo y por eso nos dedicó esta frase:







