Historias

Una familia mendocina volvió a reunirse después de años y emocionaron a cuatro generaciones

Más de 90 integrantes de la familia Pérez llegaron desde distintos puntos de Mendoza para reencontrarse en Las Catitas entre abrazos, recuerdos y lágrimas

La familia Pérez eligió Las Catitas como punto de encuentro para una reunión que llevaba demasiado tiempo pendiente. Fueron más de 90 personas entre hijos, nietos, bisnietos, sobrinos, cuñados y primos. Una multitud unida por un apellido, pero sobre todo por una historia que comenzó varias generaciones atrás con Ambrosio Pérez, descendiente de españoles, y María Aciar, de raíces francesas.

La familia Pérez eligió Las Catitas como punto de encuentro para una reunión que llevaba demasiado tiempo pendiente.

"El propósito era encontrarnos después de tantos años. Muchos de los hijos de mis abuelos ya no están y queríamos volver a reunirnos con los dos que quedan. Ellos son los que nos hacen recordar a nuestros padres", cuenta Olga Nora Pérez, una de las organizadoras.

La emoción empezó mucho antes del almuerzo.

Cada auto que llegaba traía un abrazo pendiente. Cada saludo era una mezcla de alegría y nostalgia. Los más chicos se conocían por primera vez mientras los mayores repasaban historias que parecían repetirse en cada sobremesa familiar.

Los mayores de la familia se llevaron toda la atención

Pero hubo dos personas que se llevaron todas las miradas de la familia.

Pablo "Lito" Pérez, de 88 años, y su hermano menor, "Cholo", de 83, son hoy los mayores del clan. Vieron crecer hijos, nietos y bisnietos, pero también tuvieron que despedir a cuatro de sus hermanos y, mucho antes, a sus padres.

"Lo que más orgullo me da en la vida son mis hijos y mis nietos", dice Lito, quien sabe valorar las cosas simples. "La vida me enseñó todos los días. Fui aprendiendo cosas buenas y malas, pero siempre tratando de quedarme con lo bueno", expresó.

A pocos metros, Cholo observaba la escena con los ojos brillosos.

Abuelos, tíos, hijos, nietos y bisnietos. Los Pérez se reunieron en Las Catitas y sumaron más de 90 personas.

Recordó que alguna vez fueron 11 hermanos corriendo por el mismo patio. Hoy apenas quedan dos.

"Lo que más alegría me daba era verlos a todos juntos. Así nos criaron nuestros padres: unidos como una gran familia", dice.

Y enseguida cuenta algo que resume la esencia de los Pérez.

"En mi casa había hermanos evangelistas y hermanos católicos. Unos eran de River y otros de Boca. Pero nunca tuvimos problemas. Mi papá y mi mamá nos enseñaron que primero estaba la familia", evocó.

Los hermanos Lito y Cholo, artífices de una gran familia

Las palabras despertaron sonrisas entre quienes lo escuchaban.

Su cuñada, Lidia, completa el recuerdo.

Recuerdos, anécdotas y abrazos. Un domingo inolvidable en la sede del Pami de Las Catitas, donde se reunieron los Pérez.

"Los años nuevos eran todos juntos. Las Navidades también. Pero no solamente esas fechas. Cualquier domingo alcanzaba para que empezaran a llegar uno, después otro y, cuando nos dábamos cuenta, ya estaba toda la familia reunida", recordó.

No todo fueron alegrías. Cholo admite que los golpes más duros fueron las muertes de sus padres y de cuatro de sus hermanos.

"Los quería tener a mi lado cuando más los necesitaba y se fueron. Esos fueron los momentos más difíciles de mi vida", advirtió.

Sin embargo, prefirió quedarse con otra imagen.

Los hermanos Guillermo "Cholo" y Pablo "Lito" junto a Lidia, esposa de éste último.

La de los chicos corriendo entre las mesas, los nietos abrazando a sus abuelos y los primos sacándose fotos para intentar congelar un momento que saben que no se repite todos los días.

Durante la reunión también hubo tiempo para recordar las raíces familiares. Los Pérez repasaron historias de sus abuelos, hablaron de la descendencia española de Ambrosio y de los orígenes franceses de María Aciar. Algunos llevaron fotografías antiguas. Otros aportaron anécdotas que los más jóvenes nunca habían escuchado.

"Nuestros padres nos enseñaron que la familia debe estar unida"

El encuentro terminó como suelen terminar las reuniones familiares que valen la pena: prometiendo que la próxima no tardará tanto.

Porque todos saben que reunir a más de 90 personas no es sencillo: hay trabajos, distancias, obligaciones y vidas que siguieron caminos diferentes.

"Nuestros padres nos enseñaron que la familia siempre tenía que estar unida. Hoy, cuando los veo a todos juntos, siento que ellos siguen estando acá", repasó Cholo.

Una vez más, cómo el legado de Ambrosio y María sigue vivo en cuatro generaciones que, a pesar del paso del tiempo y de las distancias, todavía encuentran un motivo para volver a casa.

En pocas palabras

  • Familia Pérez: más de 90 integrantes se reunieron en Las Catitas después de años sin verse.
  • Emoción y recuerdos: el encuentro reunió a cuatro generaciones, destacando la presencia de los hermanos mayores Pablo y Adolfo Pérez.
  • Legado familiar: se evocaron las enseñanzas de los fundadores de la familia Ambrosio Pérez y María Aciar, promoviendo la unión.
Resumen generado por Thinkindot AI

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