La inteligencia artificial está reconfigurando el mundo del trabajo a una velocidad inédita. Mientras algunos celebran su potencial económico, otros alertan sobre el impacto en el empleo y el riesgo de despidos masivos. En este contexto surge RAISE US, una organización que busca preparar a los trabajadores para una economía cada vez más automatizada.
Un proyecto desarrolla una estrategia para que la Inteligencia Artificial no elimine el trabajo
Frente al avance de la inteligencia artificial una organización bipartidista propone educación y reconversión laboral para evitar pérdidas de trabajo
Un futuro laboral sin plinan: por qué surge RAISE US
Según informa APNews, Estados Unidos avanza hacia un futuro dominado por la inteligencia artificial sin una estrategia clara para evitar que millones de personas pierdan su empleo. Mientras los defensores de la IA prometen riqueza y productividad, los críticos advierten que la automatización podría generar niveles de desempleo capaces de desestabilizar la economía y la democracia.
RAISE US nace para evitar ese escenario: su objetivo es que los beneficios de la IA no se traduzcan en exclusión laboral.
Una inversión inicial de 500 millones para reconvertir trabajadores
La organización, de carácter bipartidista, comienza con más de 500 millones de dólares destinados a:
- Nuevos modelos de educación y capacitación.
- Programas de reconversión laboral.
- Alianzas con estados y grandes empleadores.
- Incentivos para crear empleos de mayor calidad.
A diferencia de otras iniciativas, RAISE US prioriza trabajar con gobiernos estatales y empresas, no con el gobierno federal. La idea: conectar mejor a las escuelas con las empresas para que los despidos puedan transformarse en oportunidades laborales reales.
Entre los socios fundadores figuran Amazon, Microsoft, Anthropic, OpenAI Foundation, Bank of America, UPS, General Motors, Eli Lilly, Mastercard, AMD, Cisco e IBM.
Los estudios más recientes muestran la magnitud del cambio:
- Boston Consulting Group estima que la mitad de los empleos de EE.UU. se verán transformados por la Inteligencia Artificial en pocos años.
- Hasta 25 millones de puestos podrían desaparecer en cinco años.
- Goldman Sachs calcula que un cuarto de las horas de trabajo podría automatizarse.
La IA no solo reemplaza tareas: puede operar fábricas, conducir camiones, redactar documentos legales y realizar diagnósticos médicos.
La paradoja: inversiones en IA, pero menos empleo industrial
Aunque el gobierno estadounidense destaca que los centros de datos y la infraestructura de IA impulsarán la economía, los datos muestran otra realidad:
- La industria manufacturera perdió 68.000 empleos recientemente.
- El sector del transporte y camiones recortó 28.300 puestos.
La automatización avanza más rápido que la capacidad de generar nuevos trabajos.
Educación y políticas laborales: un sistema que quedó viejo
Expertos en inteligencia artificial advierten que el sistema educativo y las políticas laborales actuales no están preparados para un mercado dominado por la IA.
La neurocientífica Vivienne Ming lo resume así: “La IA está transformando múltiples sectores al mismo tiempo, más rápido de lo que las instituciones pueden responder.”
Las habilidades clave del futuro no serán solo técnicas: curiosidad, flexibilidad intelectual, resolución de problemas y capacidad de adaptación serán esenciales.
Qué busca cambiar RAISE US
La organización quiere que los estados se conviertan en laboratorios de políticas que luego puedan adoptarse a nivel federal. Entre sus objetivos:
- Reformar la educación para alinearla con las necesidades reales del mercado laboral.
- Crear incentivos fiscales par
- a empresas que mantengan y capaciten trabajadores.
- Desarrollar programas de reconversión laboral rápidos y accesibles.
- Preparar a los trabajadores para empleos que aún no existen.
La inteligencia artificial promete crecimiento económico, pero también plantea riesgos profundos para el trabajo y el empleo. RAISE US busca evitar que la automatización deje atrás a millones de personas y propone un camino: educación, reconversión y políticas que acompañen la transición. Si la IA va a transformar la economía, también debe transformar cómo preparamos a quienes la sostienen.





