Educación

Un docente mendocino entre los 3 seleccionados para el premio "Directores que Transforman"

Ariel Bizzotto, titular de la escuela Drago, de San Martín, es finalista del premio Santander al Liderazgo Escolar por su trabajo en una comunidad rural

Editado por Paola Alé
ale.paola@diariouno.com.ar

El docente Ariel Bizzotto sale todos los días desde Maipú y recorre 120 kilómetros para llegar a la Escuela Nº 1-591 Luis María Drago, ubicada en el distrito de Montecaseros, San Martín. Hace años que conoce esa comunidad desde adentro, ya que primero llegó como maestro y ahora es el director.

Su trabajo en una escuela rural que perdió buena parte de sus alumnos en los últimos años fue reconocido con una nominación al Premio Santander al Liderazgo Escolar, en alianza con la Fundación Varkey, dentro de la iniciativa "Directores que Transforman". De más de 200 postulaciones de todo el país, Bizzotto quedó entre los 3 seleccionados, junto con 2 directores de Buenos Aires.

Una nominación que llegó de una maestra

Bizzotto contó en El Siete que quien decidió postularlo fue Graciela Musso, una maestra que fue su docente. Por eso, una de las primeras cosas que hizo al hablar del reconocimiento fue agradecerle.

"Se trata de un premio al trabajo pedagógico", explicó el director al referirse a la distinción, que busca reconocer a quienes desarrollan proyectos educativos con impacto en sus comunidades.

Los 3 finalistas recibirán una beca de formación para fortalecer sus capacidades de gestión y liderazgo. Además, el proyecto que resulte ganador recibirá un fondo de $5 millones para implementar o fortalecer una iniciativa de mejora en su escuela.

Pero para Bizzotto, el reconocimiento tiene un significado que va más allá del premio. Su historia con la Luis María Drago comenzó cuando era maestro y continuó cuando asumió la dirección.

Yo siempre seré un maestro rural, esa es mi vocación Yo siempre seré un maestro rural, esa es mi vocación

Una comunidad escolar cada vez más pequeña

La escuela Luis M. Drago es una comunidad pequeña, apenas asisten 69 alumnos y casi todos viven a más de 2km.

La Luis María Drago es hoy una escuela pequeña. Hace entre 10 y 15 años tenía alrededor de 170 alumnos y actualmente concurren 69. Detrás de esa disminución hay una transformación de la zona que excede a la propia institución.

Según explicó Bizzotto, la sequía y el abandono de muchas fincas que dejaron de producir modificaron la vida de la comunidad. Las familias comenzaron a irse y con ellas también se fueron muchos chicos que hasta entonces asistían a la escuela.

De los 69 estudiantes que permanecen, 54 viven a más de 2 kilómetros de la institución, en puestos rurales o fincas que en algunos casos no cuentan con servicios básicos como agua corriente. Para garantizar que puedan llegar a clases, la escuela gestionó y coordinó cinco recorridos de transporte escolar.

La realidad de esos alumnos también forma parte del trabajo cotidiano de Bizzotto y de su equipo. En una comunidad rural, la tarea de la escuela muchas veces excede las paredes del edificio y obliga a buscar respuestas para problemas que afectan directamente la posibilidad de estudiar.

El transporte, indispensable para llegar a la escuela

Una de las tareas del director es gestionar las líneas de colectivo para que los chicos lleguen a la escuela.

Entre las iniciativas impulsadas durante su gestión aparecen mejoras en la infraestructura y servicios para la comunidad. Bizzotto gestionó una sala de primeros auxilios, el cierre perimetral del predio, la conformación de la cooperadora escolar y subsidios municipales. También promovió campañas para reunir ropa y calzado destinados a las familias de la zona.

En el trabajo pedagógico, desarrolló junto con los alumnos un proyecto de hidroponía en articulación con el INTA. La iniciativa llegó hasta la instancia nacional de las Ferias de Ciencias y se convirtió en una de las experiencias que forman parte de la tarea que desarrolla la institución.

También implementó un sistema de reconocimiento para los estudiantes con asistencia perfecta, una estrategia que permitió incrementar la asistencia escolar entre un 60% y un 70%.

Bizzotto destacó especialmente el papel de las familias y de los vecinos en cada una de estas iniciativas. Para el director, los logros de la escuela no pueden explicarse solamente por el trabajo de quienes están dentro del edificio.

A pesar de que la matrícula se redujo de manera marcada y de que el contexto rural cambió, la Luis María Drago continúa funcionando como un punto de referencia para quienes permanecen en Colonia Gómez. Y Bizzotto, que sigue definiéndose como docente rural, sostiene todos los días ese vínculo: desde Maipú hasta San Martín y de regreso, con 120 kilómetros de ruta como parte de su rutina.

En pocas palabras

  • Docente mendocino: Ariel Bizzotto, director de la escuela Drago de San Martín, es finalista del premio Santander al Liderazgo Escolar.
  • Reconocimiento: Bizzotto fue nominado entre tres directores de todo el país por su labor en una comunidad rural, iniciativa impulsada por una ex alumna.
  • Desafíos y logros: a pesar de la reducción de matrícula, la escuela implementa proyectos como hidroponía y mejora el transporte escolar, fortaleciendo el vínculo con la comunidad.
Resumen generado por Thinkindot AI

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