El desborde de un colector cloacal de AySam que se extiende por la calle Elpidio González de Guaymallén, entre el Acceso Sur y Estrada -en las inmediaciones del Barrio San Cristóbal- está provocando que la zona sea literalmente una cloaca a cielo abierto. El agua servida cae en cataratas y los vecinos no pueden vivir debido al olor nauseabundo y a la peligrosidad de la contaminación que estos líquidos producen en la zona.
Un desborde cloacal en Guaymallen dejó al desnudo un gravísimo problema que tiene la provincia
El motivo es la rotura de un caño que parte desde la zona de La Estanzuela, en Godoy Cruz, y que trae los desperdicios cloacales de aproximadamente 100.000 personas.
El intendente de Guaymallén, Marcelino Iglesias, reconoció el problema y dijo que por día reciben de entre 20 a 30 reclamos en el municipio, pero que repararlo es puramente competencia de la Empresa de Agua y Saneamiento de Mendoza (AySam)
Por su parte, el director de Aysam, Alejandro Gallego, se disculpó con la gente a la que esta rotura le está trayendo problemas, y les pidió tener paciencia, ya que va a llevar un tiempo para que se solucione definitivamente. De todas maneras, señaló que la obra ya está iniciada y que van camino a una remediación definitiva del problema.
Para el intendente Marcelino Iglesias, el problema es gravísimo
"Hace tiempo que vengo advirtiendo que el problema es gravísimo, estaba esperando que sucediera con la terrible tormenta que nos tocó pasar, pero lo que ocurrió fue que se desbordó diez días después", sostuvo el intendente de la Comuna.
Según explicó Iglesias, ese colector ya ha desbordado en reiteradas oportunidades: una vez en el espacio verde Luis Menotti Pescarmona, en Godoy Cruz, y por lo menos siete veces en los 10 kilómetros por los que transita en Guyamallén. Puntualmente, esta es la cuarta vez que desborda en Elpidio González y Estrada.
El punto es que la obra es demasiado vieja, y cuando intentan reparar un tramo, se rompe en el otro. La única solución es hacerla de nuevo, pero este trabajo no es sencillo ni inmediato: al menos durará hasta fines del 2022.
Según el intendente, es la sobrecarga, la antigüedad y la mala calidad de los materiales -de hecho está construido con caños de plomo, que ya no se utilizan más- lo que provoca que la situación haya llegado a un punto de volverse intolerable.
"Por día atendemos de 20 a 30 reclamos de vecinos que no recurren a Aysam, sino que llaman al Municipio, y los entendemos, pero no podemos hacer otra cosa que trasladar la problemática a la empresa", manifestó.
También dijo que no solo por este problema, sino por pérdidas en los caños de agua, se han tenido que romper al menos el 70% de las calles recientemente asfaltadas, algunas con apenas dos meses de inauguración.
Qué responden desde Aysam
El director de la empresa reconoció que la situación es muy grave y se disculpó con los vecinos. "Les pido disculpas y sé que tienen razón, pero ya estamos trabajando para solucionarlo".
Lo que Gallego explicó es que ese colector es literalmente una cueva, que no puede ser reemplazado por tramos, porque se intenta reparar un sector e inmediatamente se rompe en otro. La única solución es construirlo completamente nuevo.
"La buena noticia que les puedo dar es que la obra ya está iniciada, y que antes de fin de año estará lista". El recambio de todo el colector cuesta 600 millones de pesos y la financiación corre por parte del Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (Enohsa).
Más allá de esta obra, Gallego explicó que de los 8.000 kilómetros de redes que pertenecen a Aysam, al menos 1.500 kilómetros ya han pasado su vida útil.
Para esto, se han conseguido 5.000 millones de pesos de financiamiento, entre la provincia y el Enohsa, y la mitad de esa cifra se destinará a reemplazo de redes.






