En el centro de Mendoza hay siete entradas al infierno. Cada una de ellas se abre a las 3 de la mañana en punto y desde allí, se escapan demonios decididos a descontrolarlo todo. Esta es, sin caer en spoilers, la idea principal del cuento del escritor mendocino Martín Rumbo.
Un bar del centro recreó una de las "Puertas del Infierno" del escritor mendocino Martín Rumbo
El cuento es el que encabeza la antología "Mendoza Tiembla", que salió a la venta en el 2016 y actualmente, se trabaja en muchas escuelas de la Provincia.
Una de estas puertas (puntualmente la número dos) se encuentra en el baño de hombres del tradicional café Vía Veneto, ubicado en calle Amigorena, en pleno centro mendocino.
Las otras seis, también están en otros puntos céntricos, pero la diferencia es que en este bar los dueños se prendieron en la historia y recrearon la entrada al infierno, o la salida de los demonios -depende de cómo el lector quiera interpretarlo- con una pintura de los mendocinos dueños de Gordon Kids.
Diario UNO dialogó con Paolo Conte, uno de los dueños del bar, quien contó cómo fue que surgió la idea de concretar el mural.
Una entrada señalizada al infierno
Paolo Conte se mostró sorpendido: cuando decidió pintar la puerta del baño de hombres por la que cada noche a las 3 de la mañana, los demonios salen a complicar las cosas en la Ciudad. No se imaginó la repercusión que tendría la idea. Pero está satisfecho con ella, y con la alegría que le causó al autor del libro.
"Lo hablamos con Martín y le encantó que tuviéramos esta iniciativa", explicó Paolo.
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El dueño del local contó, además, que la idea surgió por la cantidad de estudiantes que llegaban al café mencionando que querían conocer la segunda puerta del averno, que se sitúa junto a uno de los mingitorios del baño.
Hay que decir que en el bar en cuestión, se crea un ambiente muy especial. Está plagados de murales, cuadros de equipos de fútbol, banderines, camisetas e historias -la de Martín Rumbo no es la única curiosidad que guarda- Por esto, la idea de la puerta del infierno no desentona en lo más mínimo con el espíritu místico del café.
La entrada al infierno tuvo tanto éxito, que Paolo Conte le solicitó al muralista de Gordon Kids que realice otra pintura. Para esto se ha dispuesto que en la pared que queda junto al baño, aparezca una "previa" de la entrada. Quizás una advertencia de lo que puede suceder si se decide utilizar los sanitarios.
Las siete puertas del infierno de Martín Rumbo
Diario UNO contactó al autor de este y de los demás cuentos que componen el libro "Mendoza Tiembla" quien relató cómo surgió la idea de escribirlo.
Rumbo explicó que escribió ese libro de relatos de terror pensando en lectores adultos y que nunca se imaginó que iba a tener tanta repercusión en adolescentes. Pero así fue.
Lo que se encontró el escritor fue a un centenar de alumnos y alumnas entusiasmadísimos con la historia, que hasta le habían hecho una torta para recibirlo.
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Esta actividad comenzó a volverse parte de su vida cotidiana. "Tuve que parar de recorrer escuelas, porque ya casi era un trabajo extra. Iba todos los días y me quitaba tiempo de mi actividad laboral". Rumbo es dueño, junto a un socio, de una agencia de marketing digital.
La primera edición del libro fue en el 2016, la hizo Rumbo por su cuenta en una editorial de Buenos Aires. Sin embargo, cuando se lanzó la editorial local "Ediciones del Retortuño" -que gestiona el escritor y periodista cultural mendocino, Alejandro Frías- Le pidieron a Rumbo editar nuevamente Mendoza Tiembla, y este aceptó la propuesta.
"Por ahora no creo que vaya a salir una nueva edición, me entusiasma la idea de sacar la segunda parte o quizás otro libro", contó el escritor.
Sin embargo, las siete puertas del infierno están ahí, en iglesias, galerías olvidadas, bares y cines abandonados. Hay que recorrerlas y esperar a que se sienta el chirrido de las bisagras a las 3 de la mañana. Lo que suceda después, corre por cuenta de la imaginación de los lectores. O no.






