La adolescente tenía 14 años

Un año sin Florencia Romano: un femicidio que marcó un hito en la historia de la provincia

Su muerte podría haberse evitado pero la negligencia de una mujer policía la dejó sin protección. Su madre asegura que todavía quedan puntos por resolver

"Hace un año que no compramos útiles escolares, que no llevamos a nadie al centro a mirar chucherías. Un año entero en el que nos miramos con mi familia y nos preguntamos, ¿de verdad nos pasó esto o lo soñamos?". Sin embargo, Cristina "Kitty" Mopardo, la mamá de Florencia Romano (14), sabe que todo lo que ocurrió es verdad. Sabe, aunque le gustaría que fuese parte de una pesadilla de que la que no puede despertarse, que su hija está muerta y que fue víctima no solo del grooming y la manipulación que ejerció sobre ella Pablo Arancibia, un hombre de que primero intentó abusar de ella y luego la asesinó, sino de todo un sistema que no accionó correctamente.

Sin consuelo

Cristina sabe que esto no tiene vuelta atrás, aunque el asesino haya sido condenado a prisión perpetua en un juicio abreviado por declarase culpable del femicidio de Florencia Romano, ocurrido el 12 de diciembre de 2020 .

Sabe que nada ni nadie le devolverá a Florencia, aunque la agente de policía operaria del 911 que hizo caso omiso al llamado que advertía lo que estaba ocurriendo en el Pasaje Berra de Maipú, también haya sido juzgada, encontrada culpable y cumpla una pena de 3 años de prisión en suspenso más la inhabilitación definitiva para ejercer su profesión.

Todo es poco para el dolor de no acompañar a su hija en los últimos días de clases, a pesar de que un salón del Liceo Bufano lleve una placa con su nombre en su memoria.

"Ni siquiera hicimos un acto para recordar el aniversario. No podemos mantenernos en pie. Esto destruyó a toda la familia", aseguró la madre de la niña asesinada.

Y aunque nada vaya a devolverle a su Flor, toda la provincia de Mendoza se conmovió ante este hecho.

Dolor y furia popular

Luego de la aparición del cuerpo semicalcinado de Florencia, las mujeres de Mendoza salieron a pedir justicia en un acto multitudinario que tuvo sus momentos de gran indignación popular.

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El 18 de diciembre de 2020, hubo una marcha pacífica hacia Tribunales y la Casa de Gobierno, encabezada por amigas, familiares, vecinos y compañeras de la escuela. Sin embargo, al llegar a la entrada del Palacio de Justicia, la situación se fue tornando cada vez más furiosa: hubo piedrazos, pintadas y hasta comenzó a arder una puerta, pero no pasó a mayores.

El acto terminó en el ingreso a la Legislatura provincial donde la indignación le fue ganando terreno a la calma. Esa entrada a la Casa de las Leyes fue incendiada, y todo terminó en un gran escándalo.

Pero los hechos no superaron en gravedad al asesinato de la niña, ni al accionar de la mujer policía que decidió cortar la llamada deliberadamente, aunque estaba siendo advertida de que se estaba dando un caso de violencia de género. El hecho finalmente derivó en la muerte de la adolescente.

Si la agente que se encontraba a cargo el 12 de diciembre de 2020,alrededor de las 18, de atender esa llamada hubiera desplazado dos móviles que se encontraban a pocas cuadras, la niña tenía posibilidades de salvarse, pero nunca sucedió.

Puntos sin resolver

Si bien Cristina Mopardo asegura que nada cambió y que hay muchos puntos oscuros por resolver, como si se va a castigar las personas que no quisieron tomarle la denuncia el día domingo 13 de diciembre, a las 18, cuando Kitty pidió por favor que lo hicieran. "La ayudante fiscal me cerró la puerta y me dijo que sólo atendían hasta las 18. Yo quisiera saber qué pasó, qué hicieron con ella? ¿continúa trabajando?, porque si es así y ponen a personas a atender estas llamadas que no tienen empatía, las cosas van a seguir igual o peor", aseveró.

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José y Cristina Romano, padres de la niña asesinada y Matías, su hermano. La familia aún no puede salir del estupor de lo que les pasó

José y Cristina Romano, padres de la niña asesinada y Matías, su hermano. La familia aún no puede salir del estupor de lo que les pasó

Lo cierto es que si algo se modificó más que nada fue el ambiente familiar. "Ya nadie se ríe, nadie se divierte en mi familia, pasan los cumpleaños y pasan. Nadie festeja. En la Navidad y el Año Nuevo del 2021 nos la pasamos mirándonos las caras, sin saber qué hacer ni qué decir"

Otra cuestión de la investigación que no está del todo clara, es si hubo una tercera persona en discordia, que ofició como "entregadora", es decir, alguien que funcionó como nexo entre Florencia y Arancibia al que le gustaba frecuentar lugares en donde se reunían chicas muy jóvenes. "Las amigas de Flor me comentaron que ya lo habían visto merodeando el parque central.

Aún sin homenaje

A Kitty se le entrecorta la voz cuando dice "no, no podemos hacerle un homenaje todavía, no estamos preparados". Quieren recordar a la niña, pero no son capaces de afrontar y remover tantos recuerdos. "De todas maneras le agradecemos a la gente, la cercanía, los mensajes, pero todavía no podemos procesarlo", aseguró la madre, quien tampoco pudo participar de la marcha del 25 de noviembre por el mismo motivo."El año anterior, para esa fecha, estábamos en el cumpleaños de la madrina de Flor, y ella se estaba sacando una de sus últimas fotos".