Luego de lavar la ropa, la lavadora procede a realizar un proceso de centrifugado. El mismo se caracteriza por quitar la mayor cantidad de agua de las prendas, pero generalmente las deja húmedas y con muchas arrugas. Sin embargo, con este truco desconocido por muchos, te olvidarás de dicho problema.
Truco con la lavadora para tener ropa seca y sin arrugas
Este método infalible consiste en utilizar una toalla durante el proceso de centrifugado, permitiéndonos así un resultado inesperado: prendas secas y sin arrugas. Incluso, en caso de no tener una toalla, puedes utilizar un paño de microfibra, ya que cumplirá la misma función.
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El truco consiste en añadir una toalla seca junto a la carga de ropa mojada en el último tramo del lavado. Entonces, debes lavar las prendas como de costumbre y cuando la lavadora nos marque en su pantalla que comenzará el centrifugado, será momento de ponerle pausa, abrir la puerta e introducir la toalla. Luego reanudar el proceso. La tela actuará como un absorbente adicional, recogiendo parte del exceso de agua en las prendas.
Al final del ciclo, la ropa saldrá con menos humedad, al punto tal de que tenerla casi seca en nuestras manos. Para aquellos perfeccionistas, podrán colgar las prendas en el tendedero, estirándolas bien para que no se forme ninguna arruga durante el secado.
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Este truco es fundamental para el invierno o días nublados y lluviosos, donde no podemos sacar las prendas de la lavadora y colgarlas en el exterior para que se sequen.
Además, obtendremos un beneficio energético, debido a que el tambor de la lavadora tendrá menos agua y será más liviano, consumirá menos electricidad para completar el ciclo de centrifugado. Por ende, ayudaremos a nuestro bolsillo, pero también al medio ambiente.






