El viernes 22 de mayo amaneció nublado y ventoso en la ciudad de Buenos Aires. A pesar de eso, Jorge Marcheggiano (paciente del servicio 15 del Hospital Borda) pidió permiso para salir a dar una vuelta por los jardines de la Institución. En su caminata, el hombre de 70 años fue interceptado por una jauría de perros que lo atacó ferozmente.
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A Jorge lo encontró un empleado de seguridad. Estaba tirado en el piso con varias mordeduras en el cuerpo, sobre todo en una de sus piernas. Nadie sabe cuánto tiempo pasó agonizando allí. Finalmente, cerca de las 11.00 am, decidieron trasladarlo al Hospital Penna. Murió a las pocas horas.
Dos semanas antes de este episodio, el 7 de mayo, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) presentó una acción de amparo colectiva, donde denunciaba las graves condiciones de los cuatro hospitales psiquiátricos de la ciudad de Buenos Aires (el Borda, el Moyano, el Alvear y el Tobar García) en el contexto de la Pandemia del Coronavirus. Entre los reclamos, además, figuraba un pedido expreso para erradicar las jaurías que deambulan por los predios de esas instituciones.
El amparo quedó radicado en el Juzgado Contencioso Administrativo 12, a cargo de la jueza Alejandra Petrella que hizo lugar a la medida cautelar. El 14 de mayo, la magistrada instó al gobierno porteño a proveer equipos de protección e insumos para prevenir y evitar la propagación del COVID-19 en los psiquiátricos, pero desatendió el reclamo de los perros. “No existen a la fecha conclusiones médicas que permitan afirmar que la presencia de animales intensifica los riesgos de contagio”, expuso Petrella en la cautelar.
“Esto se había señalado y nadie tomó cartas en el asunto. Hubo otros casos similares en el Hospital Interzonal Dr. José A. Esteves (Lomas de Zamora) y en el Hospital Nacional ‘Colonia Montes de Oca’ (Luján). Lamentablemente muchas personas abandonan animales que se terminan criando como jaurías salvajes y son muy difíciles de controlar”, apunta Macarena Sabin Paz, coordinadora del área de salud mental del CELS.
“De cualquier forma, el problema no son los perros, sino la ausencia de una política sanitaria orientada a erradicar las jaurías que son un peligro, tanto para los usuarios como para trabajadores de estos grandes monovalentes”, agrega Sabin Paz.
Infobae se puso en contacto con tres personas que trabajan en el Hospital Borda. Sus testimonios coinciden: la jauría que mató a Jorge Marcheggiano estaba rondando la institución desde hacía más de un año.
"No era la primera vez que esos perros atacaban a alguien. Muchas veces los pacientes venían a los talleres con las marcas de los colmillos. En el Hospital se sabía, la empresa de seguridad lo sabía y las autoridades también”, sostiene Emiliano Rojas Salinas, fotógrafo, voluntario del hospital desde hace una década y docente de Arteterapia del Centro Cultural Borda desde hace tres años.
Aunque Marcheggiano no asistía al taller de Rojas Salinas, habían conversado varias veces. Por eso, cuando se enteró de su muerte, Emiliano le dedicó un posteo en sus redes sociales. “Jorge era un divino. Sonriente y solidario. Siempre dispuesto a ayudar y a dar una mano. Era uno de los que más trabajaba para acondicionar el espacio del Centro Cultural. No jodía a nadie, solo quería ser feliz y estar tranquilo. Nadie se merece terminar así”, escribió en su cuenta de Instagram.
A sus palabras le sumó una imagen de Jorge en primer plano. El hombre luce una chomba a rayas y lleva una llave (la del armario donde guardaba sus pertenencias) colgada del cuello. “Fue en uno de los Festivales de Variedades del Centro Cultural Borda”, cuenta el fotógrafo.
Tras el ataque de la jauría, Jorge recibió unas primeras curaciones en el Servicio de Cirugía del Hospital Borda. Pero, al detectar la gravedad de las heridas, decidieron dar aviso al SAME que lo derivó al Hospital Penna, donde fue operado.
A pesar del esfuerzo del equipo médico, el hombre de 70 años murió a las 13.30 hs. Desde entonces, y a pesar de que su caso se difundió en distintos medios, ningún familiar o referente afectivo se acercó a la Institución Psiquiátrica.
Fuente: Infobae



